Ruge el procesador

Los deportes de motor, que hace años invirtieron en los e-sports, auspician carreras virtuales que mantienen vivo y hasta aumentan el contacto con sus aficionados en tiempos de coronavirus.


Los procesadores rugen, las pantallas ganan perspectiva y los mandos se vuelven volantes, pero por las venas del protagonista corre la misma adrenalina. Todo cambia y todo es igual en los deportes del motor durante la pandemia, que reúnen en torno a consolas y simuladores a profesionales y aficionados de competiciones estructuradas a través de jugadores, ligas, equipos, organizadores, patrocinadores o espectadores. Su popularidad supone toda una revolución del entretenimiento. El mundial de fórmula 1, el campeonato del mundo de ralis, o el de motoGP cuentan con su propio videojuego oficial y fomentan competiciones virtuales en los que las estrellas del mundo real se enfrentan, ganan y pierden con los reyes del simracing, tal y como se denominan estas simulaciones de carreras. Es más, mientras en la cuarentena el interés por el fútbol o el baloncesto ha decrecido, en los e-sports del motor el confinamiento ha atraído a más audiencia y más joven, pues es la única competición que no ha echado el cierre y puede paliar la ausencia del deporte tradicional.

Todo sigue las condiciones de las carreras reales y muchos pilotos de la parrilla de fórmula 1 han tomado los mandos. Charles Leclerc (Ferrari), Carlos Sainz (McLaren), George Russell (Williams), Lando Norris (McLaren), Antonio Giovinazzi (Alfa Romeo), Alex Albon (Red Bull) y Nicholas Latifi (Williams) han participado junto a invitados como el futbolista Thibaut Courtois o el golfista Ian Poulter en estos grandes premios en casa que se difunden por la plataforma Twitch. Otro ejemplo del profesionalismo que está alcanzando el deporte electrónico queda retratado en el e-sports WRC Championship, es decir, el mundial de ralis de consola, que consta de diez rondas en las que se conduce por las mismas carreteras y etapas que el WRC de la vida real. Cualquiera con el videojuego WRC8 puede participar, y los mejores de la temporada compiten en directo por televisión en una gran final.

Otra de las claves del éxito de los e-sports del motor radica en el arrollador avance de la tecnología, que ha acortado las diferencias entre las carreras reales y las virtuales. Así lo explicó en una entrevista el piloto alicantino Jorge López, uno de los referentes españoles en las series mundiales del videojuego de automovilismo Gran Turismo: «Tú puedes jugar al FIFA (simulador de fútbol) y eso no quiere decir que vayas a saber chutar el balón, pero hay mucha gente que, siendo buena en simracing sin haber tocado un coche, ya tiene unas nociones que le permitirán ir muy rápido en un coche real. Solo necesitas acostumbrarte a las sensaciones y las fuerzas G». La adrenalina está garantizada.

Grandes premios virtuales para dominadores del circuito de Moto GP

El covid-19 no ha frenado al motociclismo, que desde el aplazamiento de las carreras reales ya ha celebrado cuatro grandes premios virtuales a través de su videojuego oficial, el MotoGP 2020. Las pruebas se retransmiten por la dirección web motoGP.com y todas sus plataformas en YouTube, Twitter, Instagram, Facebook y Twitch. Incluso las televisan en directo los canales con derechos, que en España es DAZN. La más reciente se disputó el día 17 en el circuito virtual de Misano, donde se completaron nueve vueltas, el 35 % de la distancia habitual, y acabó con el triunfo de Álex Márquez por delante de su hermano Marc y de Rossi. En las anteriores habían vencido Álex Márquez (en Mugello), Francesco Bagnaia (Red Bull Ring) y Maverick Viñales (Jerez).

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