Los coches parados también se averían

El estado de alarma no solo ha confinado a los ciudadanos en sus casas sino que también lo ha hecho con los coches en sus garajes o en la propia calle. Los meses parados, sin uso, sin ni siquiera encender sus motores, también provocan averías que debemos evitar con unos cuidados mínimos.


Las baterías y las ruedas son los dos elementos que pueden sufrir más en los coches que están parados durante largos períodos de tiempo. Incluso en estas condiciones, la batería alimenta pequeños consumos de sistemas que están conectados a ella. Además, en el caso de las baterías con cierto uso, pueden descargarse por completo en los meses de parada durante el estado de alarma. Lo aconsejable en este caso sería desconectar el borne negativo de la batería para cortar todos los consumos, pero esta operación solo podrán hacerla los usuarios un poco avezados en el tema mecánico, con lo que aquellos que no lo sean deberán recurrir a algún amigo manitas (eso sí, guardando las distancias) o algún mecánico profesional, con lo que el tema se complica. Para evitarlo también se puede intentar activar el arranque del coche y mantenerlo encendido durante algunos minutos cada semana para que la batería recupere los niveles de carga. Ni que decir tiene que esta operación solo se puede realizar si el coche está aparcado en la calle y en caso de garajes que tengan suficiente ventilación.

CUIDADO CON LAS RUEDAS

En períodos largos sin usar el coche podemos comprobar cómo los neumáticos pierden presión paulatinamente. Eso hace que la superficie de apoyo de la rueda en el suelo no sea la normal y con el paso del tiempo esto produce deformaciones tanto en la banda de los neumáticos como en sus flancos. Esas deformaciones suelen ser irreversibles, aunque volvamos a inflar los neumáticos a su presión habitual, y provocarán vibraciones durante la vida del mismo. Para evitarlo lo adecuado sería, al igual que en el caso de la batería, que nos preocupásemos de mover el coche semanalmente, desplazando el punto de apoyo del mismo en el suelo y, si es posible, manteniendo además las presiones adecuadas.

Estas serán las operaciones a realizar mientras no usemos el coche durante largos espacios de tiempo. Y, una vez que lo volvamos a poner en marcha tras un largo período en desuso, es conveniente que al encenderlo por primera vez dejemos que el motor cobre temperatura durante unos minutos antes de rodar con él. Así, los líquidos lubricantes impregnarán todas las piezas móviles evitando averías. La siguiente parada será en una estación de servicio para comprobar la presión de los neumáticos y sería aconsejable también un cambio de aceite y del filtro del motor, si no lo hubiéramos realizado antes.

A tenor de la epidemia de coronavirus está cobrando importancia la desinfección y en el coche también es recomendable realizarla con agua y jabón, con líquidos propios de limpieza, o productos con hasta un 70 % de alcohol. Los puntos que debemos limpiar son los tiradores de puertas exteriores e interiores, pero también otras zonas de apoyo de las manos, como los marcos de las puertas o las propias ventanillas.

Además hay otros puntos recomendables para desinfectar, como todo el salpicadero, las alfombrillas, las salidas de ventilación del coche o los pomos de las palancas de freno de mano, si fuera mecánico, o del cambio. De esta manera evitaremos riesgos para la salud de todos los ocupantes.

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a revisión

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