Chris Bangle: controversia en Baviera

Actualmente reconocido como uno de los diseñadores más influyentes de las últimas décadas, la renovación de la imagen de BMW acometida por Chris Bangle generaría una considerable oposición de los puristas, que entendían que se desvirtuaba su carácter tradicional.


Tras la marcha en 1990 de Claus Luthe, que había dirigido el departamento de diseño de BMW desde 1976, y un período durante el que el encargado de interiores Hans Braun se hacía cargo de esta sección, en octubre de 1992 el estadounidense Chris Bangle era seleccionado por el entonces número dos del fabricante alemán y responsable de desarrollo de producto, Wolfgang Reitzle, como director de diseño.

Aunque la elección de un diseñador americano sorprendía a muchos seguidores de la marca, la decisión no era arbitraria. El creciente mercado estadounidense constituía en aquel momento un claro objetivo, y la incorporación de un profesional de esta nacionalidad, que por primera vez contaba además con formación específica en diseño automotriz y presentaba ya una reconocida trayectoria en la industria europea, resultaba una opción ventajosa.

Nacido en octubre de 1956 en la pequeña ciudad de Ravenna, en el estado de Ohio, desde la que su familia se trasladaría durante su infancia a Wausau, en Wisconsin, Christopher Edward Bangle heredaba de su padre la afición por los automóviles, aunque su primera vocación fuese convertirse en pastor metodista, comenzando estudios de filosofía, historia y psicología en la Universidad de Wisconsin-Madison en 1975. Su rumbo empezaría a cambiar un año más tarde al ser admitido en el Art Center College of Design de Pasadena, en California, y terminaría por concretarse una vez terminados sus estudios en este centro. Interesado por los efectos especiales en la industria del cine, se encontraba pendiente de una entrevista en la Disney cuando Chuck Jordan, entonces director de diseño del grupo General Motors, visitó el Art College para conocer los trabajos de los alumnos, lo que le supondría una oferta de trabajo. En 1981 se trasladaba a Alemania para incorporarse a Opel en Rüsselsheim, inicialmente como diseñador de interiores, para pasar después al diseño de prototipos como el Tech 1, el Corsa Spider o el Opel Junior, ya como asistente del responsable de diseño de Opel, Gordon Brown. La muerte de Brown en 1983 llevará a ocupar el puesto vacante a Wayne Cherry, con el que Bangle mantendrá una difícil relación.

En 1985 abandona Opel y Alemania para trabajar como diseñador externo del Centro Stile Fiat de Turín. Aunque el fabricante italiano recurría habitualmente a estudios como Giugiaro, Bertone o Pininfarina para sus nuevos proyectos, la designación de Ermanno Cressoni como responsable del Centro Stile un año más tarde permitirá a Bangle desarrollar modelos como los Fiat Bravo y Brava, el Fiat Coupé, cuyo interior aún será encomendado a Pininfarina, el Alfa Romeo 145, o el prototipo de vehículo eléctrico urbano Fiat Downtown, diseñado conjuntamente con Roberto Giolito. Finamente Bangle era nombrado director del Centro Stile en enero de 1992, puesto que ocupará hasta septiembre de aquel mismo año, para incorporarse a BMW un mes después.

Bajo la dirección de Bangle el departamento de diseño de BMW sufrirá una considerable transformación. Con muy poco peso hasta entonces dentro de la empresa, pasará a ser una pieza fundamental de la estrategia frente a sus rivales, especialmente Mercedes-Benz. Con la misma intención de dotar al grupo de una línea de diseño a la altura de su capacidad tecnológica, Bangle se involucrará además en la integración del estudio de diseño DesignWorks de California en el Grupo BMW.

Desde su incorporación supervisará el lanzamiento de los nuevos modelos de cada una de las series, manteniendo inicialmente las líneas tradicionales, hasta que el lanzamiento del E65, la nueva serie 7 del 2002, se convierte en un aldabonazo que suscitaría una enorme controversia, iniciando una línea que continuará en los sucesivos modelos de las series 6, 5, 3 y 1. Denostado por los fieles a las señas de identidad habituales de la marca, se le acusará de desfigurar su imagen y se llegará a bautizar y ridiculizar como «trasero Bangle» la solución dada para el maletero del E65. A pesar de las críticas, e incluso de las campañas organizadas pidiendo que se le apartase de su puesto, Bangle será respaldado por la empresa, asumirá la dirección de diseño del grupo, supervisando también las marcas Rolls-Royce y Mini, y el equipo de diseño de BMW llegará a ser premiado en el 2007 con el Red Dot Award como equipo de diseño del año.

En marzo del 2009, poco después de haber presentado el Concept GINA, un modelo con una piel formada por un revestimiento tecnológico textil, Bangle deja BMW para establecer su propio estudio en Clavesana, una pequeña localidad del Piamonte italiano a 100 kilómetros de Turín, desde el que seguirá asesorando en cuestiones de diseño y colaborando con empresas como Samsung o el fabricante de yates italiano Sanlorenzo. Su última incursión conocida en el mundo del motor se presentaba en el Salón del Automóvil de Los Ángeles en el 2017: el Redspace REDS, una propuesta de vehículo urbano eléctrico desarrollado en China.

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