Ford Focus Sportbreak: una alternativa sólida a los SUV

Aunque los SUV siguen siendo los reyes de la carretera, los conductores empiezan a volver la mirada a otras carrocerías que ofrecen un mejor compromiso entre espacio y eficiencia. Es el caso de los familiares y en Ford este segmento está representado por el Focus y el Mondeo Sportbreak. Nosotros hemos probado el primero de ellos con un motor de gasolina de 125 caballos y cambio automático y el segundo maletero más grande de su categoría: 608 litros.


El Focus Sportbreak mide 4,67 metros, treinta centímetros más que el modelo de 5 puertas, mientras que la anchura y la altura es la misma, aunque los pasajeros de atrás disponen de dos centímetros más hasta el techo. El interior ofrece buenos acabados, con numerosas zonas acolchadas, molduras que imitan la fibra de carbono y detalles como las lamas cromadas en mate en las salidas de aire. Incluso los plásticos duros tienen texturas y tonos diversos, lo que rompe la monotonía y contribuye a la sensación de calidad.

El cuadro de instrumentos es muy bonito, con varios indicadores de aguja e iluminación en azul claro. Presidiendo el salpicadero hay una pantalla táctil de 8 pulgadas para el sistema de navegación y multimedia; es compatible con Android Auto y Apple Car Play, dispone de control por voz y puede crear un punto wifi para dar servicio hasta a diez dispositivos.

La palanca de cambio ha sido sustituida por un mando giratorio y el volante es plano por abajo, con piel perforada en los laterales, agarres ergonómicos y una fina costura en rojo. La visibilidad por el retrovisor es buena, gracias a la amplitud de la luneta.

Las plazas de atrás cuentan con bastante espacio para las piernas. Abatiendo el respaldo de los asientos la capacidad del maletero se amplía hasta 1.650 litros, pero incluso en su posición normal el espacio es enorme, con unas formas regulares y una boca de carga muy ancha. Debajo del piso hay espacio para colocar los triángulos y otros objetos y también se puede guardar ahí la lona enrrollable que cubre el maletero.

MOTOR

Los coches familiares, que también algunos conocemos como rancheras, son más bajos y tienen mejor aerodinámica que los SUV. Un ejemplo es este Focus Sportbreak, que tiene un cx de 0,28 y sumado a un peso que no llega a los 1.450 kilos hace que tenga un consumo bastante bueno para coche de este tamaño y con motor de gasolina: 6,8 litros a los cien. Este dato además está medido con la norma WLTP, mucho más fiable que antes, así que nos podemos mover fácilmente en una horquilla de entre 6 y 7 litros en condiciones normales.

Los 125 caballos de esta versión dan una aceleración discreta, 11,4 segundos en el 0 a 100, pero como ocurre con la mayoría de los motores con turbo este empieza a soplar a muy bajas revoluciones y eso hace que tenga reprís y sea muy agradable de conducir. La caja de cambio automática es de ocho marchas y la suspensión filtra muy bien las irregularidades. La gran batalla de este coche hace que tenga un comportamiento en curva muy bueno, superior a la mayoría de los SUV, y sorprende especialmente la precisión y rapidez de la dirección al inicio del giro. Otro aspecto positivo es la buena insonorización.

Si vamos a circular habitualmente por firmes en mal estado, caminos o zonas nevadas, hay una variante de este coche denominada Active y que tiene 3 centímetros más de altura en el eje delantero y 3,5 en el trasero. Cuenta también con un chasis reforzado, con amortiguadores y barras estabilizadoras específicos, y un control de tracción con dos programas adicionales, uno para nieve y barro y otro para arena.

Nuestra unidad de prueba, cedida por el concesionario Gonzacar, llevaba el acabado ST-Line, que incluye alerta activa de cambio involuntario de carril, frenada de emergencia con detección de peatones y ciclistas, antinieblas led con función cornering, sensores de parking delanteros y traseros y control de presión de neumáticos.

Estéticamente se distingue por unos parachoques delanteros y traseros especiales, bisel de los faros y moldura de las puertas en negro, tubo de escape doble, taloneras con logo específico, tapicería con pespuntes en rojo, pedales de aleación y volante deportivo de cuero.

Como extras llevaba el paquete diseño, con llantas de 18 pulgadas, faros de led adaptativos y lunas traseras tintadas; y el paquete parking, con cámara de visión trasera, aparcamiento asistido y un curioso sistema de protección de las puertas que se despliega cuando abrimos cualquiera de ellas. Además montaba también como opción head-up display. 

PRECIO Y BALANCE

El Ford Focus Sportbreak está disponible desde 20.000 euros con este mismo motor y el acabado Trend. Este modelo se ofrece con otros dos motores de gasolina, de 150 y 182 caballos, todos de tres cilindros, y dos diésel de 120 y 150 caballos. Además hay dos versiones deportivas denominadas ST, una diésel de 190 caballos y otra de gasolina que se va hasta los 280 y que acelera de 0 a 100 en 5,8 segundos. Todas ellas tienen un denominador común: un maletero que es un auténtico pozo sin fondo.

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