Llega el peor tiempo

Lluvia, granizo y nieve. Es el escenario que nos espera en los próximos meses en la carretera, en los que además disminuye la visibilidad. Los expertos en seguridad vial recuerdan que los riesgos se multiplican con esas condiciones. No se puede conducir igual que con tiempo seco, advierten.


No es lo mismo conducir con tiempo seco que con lluvia y con la calzada resbaladiza. Esa afirmación tan lógica no parece estar siempre demasiado clara. Álvaro Louro, experto en seguridad vial, tiene claro que con mal tiempo hay que aumentar las precauciones en la carretera y conducir de otra manera. «Hay gente que pone el control de velocidad y no lo toca aunque llueva o aunque haya menos visibilidad», lamenta Louro, quien cree que dentro de un coche muchos conductores pierden la sensación de peligro: «Solo la tienen en el momento en que surge un imprevisto y es necesario reaccionar. Entonces es cuando se dan cuenta de que la velocidad que llevaban no era la adecuada y que no pueden frenar a tiempo».

Son demasiados los accidentes que se producen por circular a una velocidad poco adecuada a las circunstancias de la carretera o a las condiciones meteorológicas. Es decir, hay muchos conductores que, como dice Louro, mantienen la misma velocidad independientemente de que llueva o de que el tiempo sea seco. Y nada es igual cuando la calzada está resbaladiza o cuando las condiciones meteorológicas reducen la visibilidad. En esos casos las condiciones cambian. Con el asfalto mojado el coche no responde de la misma forma y, por lo tanto, la distancia de frenado se incrementa en la misma proporción en la que disminuye el agarre de los neumáticos a la calzada en una curva o en el caso de una frenada brusca. Es muy necesario en esos casos contar con unos neumáticos que estén en buen estado, con una banda de rodadura que haga más difícil el temido y peligroso aquaplaning.

La otra consecuencia de la lluvia es la reducción de la visibilidad que el conductor tiene desde su asiento. En este punto es muy importante contar con unas escobillas en perfecto estado. El experto Álvaro Louro considera fundamental unos buenos limpiaparabrisas, y recuerda que requieren que se haga un mantenimiento que elimine la suciedad que puedan tener para realizar su función de la mejor manera posible.

Los próximos meses también son propicios para otras inclemencias meteorológicas que afectan muy directamente a la conducción, como la nieve, el granizo y el hielo. En los tres casos se trata de circunstancias muy poco recomendables para conducir, como advierten desde la Confederación Nacional de Autoescuelas (Cnae). Recuerdan que conducir sobre nieve o sobre hielo supone riesgo elevado porque es muy difícil mantener la trayectoria del vehículo en la carretera, incluso a bajas velocidades. Es por eso que la Cnae aconseja que todas las acciones del conductor se realicen de manera progresiva y sin brusquedades. Tanto el volante como los frenos o el acelerador deben aplicarse siempre con suavidad para evitar que el vehículo pierda la adherencia al suelo.

Ante la posibilidad de que se produzcan nevadas, tanto el Gobierno central como la Xunta han activado sendos planes de vialidad invernal para las redes viarias de su titularidad. En el caso de las autovías y carreteras convencionales del Estado en Galicia, el Ministerio de Fomento acaba de presentar el dispositivo, que cuenta con 95 camiones quitanieves (64 convencionales y 31 esparcidores de salmuera). En los depósitos habilitados en la red viaria ya están almacenados 3.100.000 litros de salmuera y 20.400 toneladas de sal, que podrán incrementarse a medida que avance el invierno.

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