Lujo y electricidad

La electrificación inicial se producía en modelos urbanos de porte medio con equipamientos ajustados, pero las marcas de lujo saben que sus clientes también tienen inquietudes ecológicas y se han lanzado a fabricar lujosos y deportivos eléctricos.


En Fráncfort el Porsche Taycan escenificaba esta revolución deportiva de cero emisiones. Sin duda será un coche que haga tragarse sus palabras a muchos porschistas puristas, sobre todo cuando se pongan a sus mandos y comprueben que las sensaciones, salvo el ruido, son casi iguales que en los Porsche de combustión. Mercedes con el EQC, Audi con el e-Tron y Jaguar con el i-Pace, además de Tesla, también se apuntan a la moda eléctrica para grandes y lujosos SUV. Un catálogo ya extenso de posibilidades para aquellos que quieren lujo y prestaciones con cero emisiones, una clientela que no es precisamente escasa y que en algunos mercados, como el americano, ya supone un pastel apetecible para todas las marcas.

Hay que tener en cuenta que muchos de estos clientes no tienen un solo vehículo en su garaje y pueden completar sus posibilidades con un vehículo eléctrico que nunca usarán para viajes largos.

Guerra también los cargadores

Gran parte del éxito y la implantación futura de los coches eléctricos tendrá mucho que ver con los cargadores para este tipo de vehículos. Ya no solo de su ámbito cuantitativo, con la propagación de estos elementos tanto en espacios públicos como privados, incluidas viviendas o empresas, sino también en su aspecto cualitativo, es decir, el de su eficacia. Poco a poco vemos cómo los fabricantes van anunciando sus propios sistemas, llamados «wallbox». Se trata de cargadores individuales que cada propietario de un eléctrico puede instalar en su garaje para enchufar el coche y que propician una carga más rápida y efectiva que la de un vulgar enchufe a la red. Pueden llegar a realizar cargas muy rápidas y facilitan el uso de los eléctricos, incluso en viajes.

Triunfa la camperización

Para irnos de cámping no hace falta llevar la tienda de campaña, la nevera o la cocinilla en el maletero. Tampoco hacernos con una cara y poco ágil autocaravana. Muchas marcas ofrecen sus modelos multiusos, furgonetas o SUV, con adaptaciones interiores camperizadas. Es decir, con tiendas de campaña desplegables en el techo e interiores que se convierten en camas y con prácticas cocinas o neveras acopladas. Los accesorios para este tipo de coches incluyen portabicis traseros o remolques para motos.

Ideales para parejas o para familias con niños, el coche permite viajar, pernoctar, comer y servir de base para actividades al aire libre o deportes de naturaleza.

En países como Francia o Italia, estas versiones gozan de mucho éxito. Los pioneros fueron Mercedes con sus Marco Polo y Volkswagen con las California, pero ahora se les unen multitud de modelos de furgonetas pequeñas, como las Peugeot Rifter o Citroën Berlingo, e incluso SUV como el Land Rover Defender o el Mini Countryman. Los jóvenes de hoy en día son los destinatarios de estos vehículos que permiten viajar de una forma más libre, eligiendo cada noche el hotel al raso que nos apetezca.

Los SUV siguen dominando

De momento la fiebre SUV no parece que vaya a remitir, antes bien, siguen prodigándose nuevos modelos de este tipo en todas las marcas. En Fráncfort se presentó a bombo y platillo el nuevo Renault Captur, un modelo importante por su volumen de ventas, porque ha sido líder en Europa entre los SUV del segmento B y porque se fabrica en España. Pero no estaba solo, ya que también pudimos contemplar la tercera generación del Land Rover Defender, que lleva setenta años en el mercado y ahora se convierte en SUV, los nuevos Mercedes GLE Coupé, el Nissan Juke renovado, el Mazda CX30, la versión FR del Seat Tarraco o el Hyundai Kona híbrido, entre otros.

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