Suzuki V-Strom 1000: tumbar y levantar con un dedo

La Suzuki V-Strom 1000 no tiene mapas de motor ni un modo específico off-road, pero el límite de utilización lo pone cada uno. Con un par notable y un reparto de pesos perfecto, es muy manejable, tanto para diario como para viajar con comodidad y cargados de equipaje.


Hace un año probamos en ON la Suzuki V-Strom 1000 y gracias a Manti Motor, concesionario oficial para la provincia de A Coruña, hemos vuelto a ponernos a sus mandos para corroborar sensaciones: es probablemente la mejor maxitrail en relación calidad-precio del mercado. No tiene una electrónica sofisticada, ni esas luces led tan aparentes, pero se queda con lo que es la esencia de una buena moto: fiabilidad y un tacto único de conducción.

DISEÑO

Sigue la tendencia del pico de pato tan de moda últimamente. Encima se sitúa un doble faro dispuesto en vertical y una pantalla que, aunque parece pequeña, es bastante efectiva, ya que se puede regular en tres posiciones. Los retrovisores cuadrangulares, el imponente tubo de escape y la gran parrilla que remata el colín completan una imagen rotunda.

CUADRO DE INSTRUMENTOS

Tiene una configuración clásica, con una esfera analógica para el cuentarrevoluciones y una pantalla digital que se maneja desde un botón en la piña izquierda. En la parte de arriba muestra la marcha engranada y la velocidad, y en la de abajo la temperatura del aceite y del motor, el nivel de carburante y el modo de control de tracción seleccionado: hay dos niveles, además de la posibilidad de desconectarlo.

MOTOR

La V-Strom rinde 100 caballos a 8.000 revoluciones, pero el par máximo lo obtiene ya a 4.000 vueltas. Esto significa que es una moto con potencia desde el principio, que tiene bajos, medios y quizá menos altos que otros modelos, pero su agrado de conducción es muy elevado. La respuesta al puño es inmediata y bastante suave gracias al control de tracción. También nos ha gustado mucho el tacto del embrague, nada duro y que cuenta con limitador de par, lo que facilita reducciones sin coces ni tirones.

En marcha sorprende lo fácil que es meterla en curva, tumbar y levantar. Si hay una palabra que define esta moto es elasticidad, tanto por la dulzura de su motor bicilíndrico como por la capacidad de adaptación del chasis.

PARTE CICLO

La horquilla invertida es totalmente regulable y en el amortiguador trasero la firmeza se puede ablandar o endurecer mediante un pomo giratorio de fácil acceso. La frenada delantera incluye pinzas delanteras radiales de cuatro pistones de la marca Tokiko, que muerden discos perforados de 310 milímetros. El ABS es capaz de actuar en curva y adaptar la potencia de frenada según la inclinación de la moto.

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