El perfecto urbanita

El Toyota Prius fue uno de los primeros híbridos del mercado cuando aún no habíamos pasado del año 2000. Dos décadas después la marca japonesa acaba de anunciar su renovación para el año que viene, pero aún sobresale por un diseño singular y un consumo muy bajo.


El Toyota Prius tiene un diseño en forma de flecha con muchos ángulos y partes de la carrocería plegadas. Está hecho así para reducir la resistencia al viento y le da un aspecto futurista. Los acabados son correctos, con algunas molduras en color blanco que contrastan con la mayoría de los plásticos en negro. El maletero ofrece más de 500 litros de capacidad y la amplia boca de carga facilita colocar objetos.

Como todos los híbridos, lleva una batería de pequeño tamaño que se recarga con las frenadas y la energía cinética que se produce cuando el coche se desplaza sin acelerar, por ejemplo en una pendiente cuesta abajo. El resultado son cifras de consumo muy bajas en ciudad, donde podemos bajar de los 4 litros a los cien si conducimos de forma suave.

La potencia total son 122 caballos y la salida es inmediata, como siempre que interviene un sistema eléctrico. A diferencia de otros híbridos, que casi se paran si dejamos de acelerar, la retención del motor es muy pequeña y esto aumenta el agrado de conducción. En las frenadas lo mejor es alargarlas y pisar el pedal con suavidad, y así obtendremos la mayor eficiencia de recarga. Un botón en el salpicadero nos permite elegir tres modos, Eco, Normal y Power, y otro fuerza al coche a circular exclusivamente en modo eléctrico pero se desconecta cuando exigimos una mayor aceleración.

En carretera y autopista, el Prius se comporta como cualquier otro coche de gasolina, y esto incluye un mayor consumo que un diésel. Pero tiene dos ventajas respecto a los grandes SUV tan de moda en España: su coeficiente aerodinámico es muy bajo (un cx de 0,24) y el peso no supera los 1.500 kilos. La cifra de emisiones es de solo 82 gramos de CO2 por kilómetro.

El equipamiento es muy completo e incluye elementos como el acceso y arranque sin llave, head-up display y asientos delanteros calefactables. También lleva faros bi-led, cambio automático de luces cortas/largas, sensores de párking y cámara de visión trasera. Las llantas son de 17 pulgadas y el equipo de sonido, de la marca JBL, cuenta con seis altavoces.

En materia de seguridad está a la última, con asistente de cambio involuntario de carril, control de crucero adaptativo, alerta de ángulo muerto en los retrovisores, detector de fatiga del conductor, aviso de tráfico cruzado y frenada de emergencia con detección de peatones. También es capaz de aparcar solo.

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