«Made in England»

De chico de los recados a ingeniero jefe, Sydney Enever desarrollará durante 50 años su trabajo para una de las marcas más tradicionales de la industria del automóvil británica, MG, para la que diseñará tanto sus modelos comerciales como los prototipos experimentales que batirían récords de velocidad.


El automovilismo británico vivía a partir de mediados del siglo pasado una época de esplendor: victorias de Jaguar en Le Mans en los 50 y éxitos en Fórmula 1 durante los 60 de los Cooper, BRM, Brabham o Lotus, conducidos por John Surtees, Graham Hill, Jim Clark o Stirling Moss.

Sería también la edad dorada de los roadster con los que los fabricantes competían en elegancia y prestaciones. Jaguar, Morgan, Sumbeam, Triumph, Austin-Healey o Lotus lanzaban al mercado sus modelos, entre los que destacaría el MGA fabricado desde 1955 por la MG, que llegaría a alcanzar una producción próxima a las 100.000 unidades, gran parte de ellas destinadas al mercado estadounidense.

Su orígen se remonta unos años antes, y se encuentra en el mundo de la competición, en el que el veterano fabricante Morris Garages ya había hecho incursiones con modelos anteriores. Tras participar en Le Mans en 1949 y 1950 con un MG TC, George Phillips, piloto y jefe de fotografía de la revista Autosport, solicitaba un modelo aerodinámico basado en el TD para su tercer intento. La respuesta sería el EX175 con motor 1.2 litros, además presentado para su puesta en producción en 1952 a Leonard Lord, responsable de la BMC, el consorcio que en el que se agrupaban Morris y Austin. Rechazado entonces en favor del Austin-Healey 100, una nueva versión, el EX182 con motor 1.5, sería finalmente aceptada en 1954. Al año siguiente tres unidades se inscribían en Le Mans, y en el Salón del Automóvil de Frankfurt tenía lugar la presentación del MGA, que a partir de 1957 se ofrecería además con carrocería coupé.

Recibirá sucesivas mejoras y motorizaciones de mayor potencia, con las versiones 1.6 Twin Cam (1958), 1600 (1959) y MkII (1961), hasta cesar su producción en 1962 para ser sustituido por el MGB, que repetirá el éxito de su predecesor, y conseguirá mantenerse en producción durante 18 años.

Detrás de aquellos modelos de competición, del definitivo MGA y de su sucesor el MGB se encontraba Syd Enever, que se encargará también en MG de otros particulares modelos: los record cars, vehículos experimentales para récords de velocidad. Obtendrían sus mejores resultados con el EX179 y el EX181, con el que Stirling Moss batía 5 records en su clase en Salt Flats en 1959.

Nacido en 1906 en Colden Common, cerca de Winchester, Hampshire, Albert Sydney Enever se trasladaba a Oxford tras la separación de sus padres tres años después, donde cursaría sus estudios en la South Oxford School hasta los 15 años, edad a la que comenzaba a trabajar como chico de los recados en Morris Garages.

Su entusiasmo por el mundo del automóvil y su intuitiva habilidad para la mecánica llamarían la atención del entonces director de la M.G. Car Company, Cecil Kimber, que lo destinaría en 1927 al departamento experimental de la compañía. Tras ser nombrado responsable de ingeniería en 1938, la Segunda Guerra Mundial supondrá la paralización de la producción y la participación de Enever en el desarrollo del Crusader, el carro de combate en cuya fabricación participaba la empresa.

Ingeniero Jefe de la MG desde 1954, Enever desarrollará toda su carrera profesional en la firma de Oxford hasta su jubilación en 1971, cuando aún se encontraba en producción el MGB, del que se fabricarían más de medio millón de unidades, convirtiéndose en el deportivo de mayor éxito de la industria británica. Enever fallecía en su residencia de Oxfordshire en 1993, a los 87 años.

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