Flotando sobre dos ruedas

La Yamaha FJR 1300 lleva 17 años en el mercado y se ha consolidado como una de las «sport touring» más atractivas. Pero esta categoría se le ha quedado pequeña: la nueva versión es una moto total, con unas sofisticadas suspensiones electrónicas y una suavidad que se disfruta igual en carreteras amplias y rápidas que en trazados urbanos.


Redacción

El diseño de la FJR ya es un clásico: tiene una imagen de moto viajera, pero con un punto de rock&roll. Ni tan agresiva como una Kawasaki, ni tan burguesa como una Honda. Ahora lleva luces LED delante y detrás y se puede ajustar la altura de la pantalla, el manillar y el asiento, este último 2 centímetros arriba o abajo. A la izquierda del manillar hay una guantera con una toma de 12 voltios y que se bloquea con el cierre centralizado.

La postura de conducción es cómoda y semideportiva, con los brazos un poco hacia abajo y los pies ligeramente retrasados. El carenado y la pantalla protegen muy bien el cuerpo y las piernas. En los laterales hay unas aletas que se pueden mover mediante una palomilla para conseguir una mayor refrigeración en verano.

El motor de cuatro cilindros tiene 1300 centímetros cúbicos y 146 caballos, así que la primera impresión es de mucho respeto. Sin embargo, la altura del asiento y el centro de gravedad son tan bajos que la puede manejar un piloto de cualquier talla. Pesa casi 300 kilos en orden de marcha, pero en cuanto aceleramos un poco desaparecen completamente.

Hay dos modos de conducción, Touring y Sport, que dan la misma potencia pero la dosifican de forma diferente. La suavidad está garantizada y con un leve giro del puño nos ponemos rápidamente al límite de la velocidad legal. El embrague asistido antirrebote es una delicia. Hay una versión con cambio automático, pero sinceramente, con este embrague no lo vemos necesario salvo que fuésemos a rodar mucho en ciudad.

En cuanto a las suspensiones, la posibilidad de regulación es total. La horquilla permite elegir entre piloto, piloto con equipaje, piloto y pasajero, y piloto y pasajero más equipaje. El amortiguador trasero tiene tres posiciones, suave, estándar y dura, y cada una de ellas se puede graduar en seis niveles.

El depósito de 25 litros, en combinación con un consumo medio de 6,2 litros a los 100, asegura un autonomía superior a los 400 kilómetros. Una de las novedades del 2018 son las luces frontales adaptativas, tres focos en cada faro que iluminan más o menos la trazada en función de la inclinación. El precio de esta FJR es de 22.000 euros.

MALETAS Y PUÑOS DE SERIE

Son de serie los puños calefactables y las maletas laterales, que se anclan sin necesidad de herrajes y tienen 20 litros de capacidad. En ellas cabe un casco integral.

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