El veloz trábol de cuatro hojas

Dicen que encontrar un trébol de cuatro hojas da suerte y por eso Alfa Romeo puso a sus modelos deportivos el apellido Quadrifoglio. Ahora le ha tocado el turno al SUV de la marca, el Stelvio, y no sé si le dará suerte, pero lo que es seguro es que tendrá prestaciones de vértigo con los 510 caballos de su motor V6 biturbo.

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Alfa Romeo pretende llenar el hueco de marca deportiva del grupo Fiat y por eso, lo mismo que le ocurrió a Porsche con el Cayenne, tuvo que sufrir el acoso de los puristas de la marca cuando anunciaron que iban a entrar en el segmento de los SUV.

Un SUV no es rápido decían unos, un SUV no puede ser bonito, clamaban otros. Pero cuando vieron las primeras imágenes del Stelvio todas las bocas se callaron. El Stelvio es uno de los SUV más bellos del planeta y ahora ya hay un Stelvio capaz de marcarse un tiempo de 7 minutos, 51 segundos y 7 décimas en el Infierno Verde del Nordschleiffe, el mítico trazado de Nürburgring donde pocos pueden alcanzar la esa cifra y menos si es un pesado SUV. Alfa camina de nuevo hacia el éxito, si la economía del grupo Fiat le da tiempo y dinero, y el Stelvio Quadrifoglio será un buen revulsivo cuando empiece a lucir palmito por la Costa amalfitana o la Riviera francesa.

Para conseguirlo, la marca italiana ha tenido que meter en su compacta carrocería (mide 4,70 metros) un poderoso motor V6 de 2.9 litros biturbo de aluminio inspirado en la sapiencia de Ferrari en las carreras.El bicho ofrece, generoso, 510 caballos de potencia con un par motor de 600 Nm (newtons/metro) a partir de 2.500 vueltas. Para los que somos de letras, una bestia de empujar. La guinda al motor se la pone una caja de cambios automática de ocho velocidades capaz de cambiar de marcha en solo 150 milésimas de segundo, más rápido que el mejor piloto con un cambio manual. Resultado: de 0 a 100 en 3,8 segundos, lo que tardas en decir ¡cómo va!

Para los que no tienen las manos de Fernando Alonso hay remedios. O un cursillo de conducción (en Galicia hay una escuela muy buena que se llama PTC) o activar el innovador sistema de tracción total Q4 en combinación con el Alfa Torque Vectoring, que te asegurará por lo menos entrar en las curvas sin sustos, aunque ni sueñes con que puedas marcar menos de diez minutos en Nordschleiffe. Pero el Torque Vectoring actúa sobre las suspensiones para que todo vaya sobre raíles.

Con toda esta tecnología el Alfa Romeo Stelvio Quadrifoglio se convierte en uno de los SUV más rápidos del planeta, ya que con sus 1.870 kilos de peso saca una relación peso potencia de 3,6 kilos por caballo.

Del resto casi ni les hablo, mejor miren las fotos, y lo último que añadiría es que a tal señor, tal honor, y para llevar un trébol de cuatro hojas hay que buscarlo o pagar 104.000 euros por este.

Giulia Quadrifoglio, para ir más pegado al asfalto

La berlina de Alfa, el Giulia, también se beneficiará del motor desarrollado por Ferrari para el Stelvio y lucirá un trébol de cuatro hojas en su trasera para anunciarnos que se puede volar más bajo en un Alfa. Para aquellos puristas que dicen que no a un SUV por alto y poco aerodinámico, siempre quedará el Giulia, un nombre para la nostalgia y ahora una de las berlinas medias más deportivas de Europa, que ha llegado para enmendarles la plana a marcas como BMW, Mercedes o Audi. Porque el Giulia pesa solamente 1.655 kilos para los mismos 510 caballos de su hermano Stelvio y a su mejor relación peso/potencia le une también un mejor coeficiente aerodinámico y un precio más aquilatado que ronda aproximadamente los 85.000 euros. 

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