Ahorro, espacio y suspensión sobre raíles

Hace algo más de un año probamos el nuevo Citroën C3 y hoy traemos aquí su versión SUV, el C3 AirCross. Es un coche más largo y alto y eso se nota en el espacio interior y sobre todo en el maletero. Las pñosibilidades de personalización son muy amplias. Y curiosamente, a pesar de ser más voluminoso, tiene un comportamiento en curva muy estable.

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Redacción

El C3 AirCross tiene una imagen muy potente, con gruesas protecciones de plástico en los pasos de rueda y en los faldones delantero y trasero. Han desaparecido los airbumps laterales de su hermano menor, pero en el interior son iguales el volante, el cuadro de mandos y la pantalla multifunción, que deja el salpicadero casi limpio de botones físicos. Los asientos son cómodos, no sujetan demasiado pero son amplios y nos hacen ir bastante elevados, por lo que tenemos un buen control de todo lo que pasa en la carretera. Llama la atención el freno de mano, de inspiración aeronáutica.

El maletero tiene 410 litros, 110 más que el del C3. Pero si deslizamos la banqueta trasera puede ampliarse hasta los 520 litros, que es una cifra muy grande para un coche que mide 4,15 metros. Si abatimos los asientos, incluido el del copiloto (opcional), tenemos una distancia de 2,4 metros para cargar objetos largos.

El coche es peculiar. Es un SUV, pero la altura de la carrocería al suelo es de solo 17 centímetros, por lo que no conviene meterlo por caminos muy complicados, donde haya piedras o rocas grandes con las que podamos dar en los bajos. Tiene aspecto campero, pero podemos elegir un interior vistoso y moderno porque hay muchas opciones de configuración, hasta 85 diferentes si tenemos en cuenta también la carrocería y los packs exteriores.

Hemos probado el motor diésel de 120 caballos, que da una buena aceleración. Pero lo mejor de este coche es la suspensión: es suficientemente firme como para que en las curvas vaya sobre raíles, pero amortigua bien al pisar cualquier irregularidad. Da la impresión que todo pasa dos pisos más abajo, y la sensación de confort y seguridad es elevada. El consumo medio declarado por Citroën son 4,1 litros a los 100.

El Citroën C3 AirCross está disponible desde 14.150 euros en su versión con motor de gasolina de 82 caballos y el equipamiento más bajo. Hay otros dos gasolina, uno de 110 caballos que es el único que puede llevar cambio automático, y otro de 130. Todos son de tres cilindros. En diésel hay dos opciones, 100 y 120 caballos. Todos tienen un precio por debajo de la competencia, así que es una buena alternativa si buscamos ahorro, espacio y unas cualidades dinámicas más que aceptables.

GRIP CONTROL

Una de las opciones más interesantes que puede llevar El C3 AirCross, con la que se puede modificar el tipo de tracción según el terreno por el que circulemos. Tiene cinco modos ?estándar, arena, nieve, todocamino y control de tracción desconectado?. También hay un sistema para controlar la velocidad del vehículo en pendientes.

EQUIPAMIENTO DE SERIE COMPLETO

Todos los C3 AirCross llevan control de velocidad de crucero, reconocimiento de señales y ayuda al arranque en pendiente. La unidad probada (Feel) incluía aire acondicionado, pantalla táctil de 7 pulgadas y luces LED.

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