El año de la gasolina

2017 marcará un antes y un después en la tendencia de los españoles respecto a la compra de vehículos diésel. Tras un dominio de décadas, los coches a gasóleo se ven igualados por primera vez por los gasolina, al tiempo que también repuntan los híbridos.

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Si nos remontamos diez años atrás, el mercado español marcaba en el 2007 un claro dominio de los coches diésel, que acaparaban el 71% de las ventas, frente a un exiguo 29% de los de gasolina. En aquel momento ni se estimaban las ventas de los híbridos y eléctricos, prácticamente testimoniales.

En solo una década se ha producido una revolución y, a falta de los datos del mes de diciembre, parece que el interés de los españoles ha pasado de los motores diésel a los de gasolina y, en menor medida todavía, por los híbridos y eléctricos. Hasta el mes de noviembre las ventas de coches de gasolina casi igualan, con un 46,2% a las de diésel, con un 48,7%, mientras que la suma de híbridos (estos también movidos por motores de combustión de gasolina) y eléctricos llegan hasta un inédito 5,9%, creciendo netamente este año. Incluso es posible que si en diciembre se continúa con las cuotas de noviembre, los de gasolina superen en el acumulado anual a los diésel

¿Qué ha pasado para que se produzca un vuelco semejante en el consumidor? En primer lugar el impacto del dieselgate, que destapó la caja de los truenos sobre la contaminación real de los coches diésel y empezó a provocar un rechazo hacia las emisiones de estos vehículos.

La segunda causa bien pudieron ser los sucesivos episodios de alta contaminación que se produjeron principalmente en Madrid y Barcelona y que provocó que los ayuntamientos de estas urbes comenzaran a aplicar medidas de ralentización de la velocidad en los núcleos urbanos y sus rondas, así como la posterior prohibición de aparcamiento de los coches en los anillos centrales de las ciudades.

El temor a que los coches diésel sean los primeros represaliados en casos de contaminación alta ha creado recelo en los compradores, que piensan que en los próximos años se recrudecerán estas limitaciones a la circulación.

Es cierto que también hay que hablar de una renovada conciencia ecológica que poco a poco va llevando a muchos usuarios a plantearse la compra de coches híbridos y eléctricos, como prueba ese casi 6% de ventas en el total del mercado, que ya es una tendencia que seguirá ampliándose.

Además, los fabricantes apuestan también por motores de gasolina, casi únicas opciones en segmentos como el de los coches más urbanos de menos de cuatro metros. Y también están las bondades de los nuevos motores de gasolina de tres cilindros con pequeñas cilindradas y consumos ya muy parejos a los diésel, frente a los que ofrecen menos emisiones, además de un menor precio, que en muchos casos supone 1.500 euros menos en el mismo modelo.

La ofensiva de la gasolina, unida a los híbridos, entre los que ahora mismo hay que mencionar híbridos eléctricos e híbridos con GLP (gas), parece que acabarán arrinconando a los diésel, aunque hay que decir que la nueva generación de estos, con normativa Euro6, son coches respetuosos con el medio ambiente. A la hora de tomar medidas las autoridades deberían empezar por retirar los coches más antiguos, los de más de diez años, que contaminan tres veces más que uno moderno.

La electrificación continúa acelerando

Los datos más espectaculares de este año 2017 son los correspondientes a los turismos híbridos y eléctricos. 51.079 híbridos vendidos hasta el mes de noviembre significan un crecimiento del 83,2% respecto al año pasado. Y 7.468 eléctricos vendidos en el mismo período suponen un 77,8%.

Dos guarismos que hablan bien a las claras del auge de la electrificación en el parque automovilístico español. Y se espera que estas cifras todavía sigan creciendo el próximo año, a pesar de que el gobierno no ha dado aún con la tecla de las ayudas a estos coches, para los que ha creado un rácano plan Movalt este año con unos parcos fondos de 20 millones de euros, que se agotaron en apenas 24 horas tras abrir el plazo de solicitudes.

Y es que la electrificación del parque ya se empieza a hacer palpable en las grandes ciudades. Madrid cuenta con 1.600 vehículos eléctricos de las tres compañías de car sharing que funcionan allí y se esperan otras dos más que entrarán en servicio muy pronto. Pero además ya se ve a muchos particulares con coches eléctricos que aparcan sin restricciones y sin coste alguno en las plazas de aparcamiento de cualquier calle madrileña.

Los fabricantes apuran el paso para llegar también a la batalla del híbrido y eléctrico. Hyundai y su Ionic ha sido el último lanzamiento de un modelo que quiere competir con los de Toyota en el campo híbrido.

Y además, en los próximos años se anuncia una revolución tecnológica entre los eléctricos. Llegarán nuevas baterías, supercargadores por inducción que eliminarán los cables y permitirán una recarga completa prácticamente en el tiempo en que nos tomamos un café.

Veremos trepidantes deportivos eléctricos en las calles y hasta las competiciones de los coches eléctricos acapararán las miradas de los aficionados, como prueba el éxito de la Fórmula E en los circuitos urbanos de las grandes ciudades.

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