El Micra da un salto de gigante

La quinta generación del Nissan Micra es la demostración de que un automóvil puede romper con todo lo anterior y reinventarse desde cero. El utilitario japonés renace con un diseño moderno y rompedor, tanto por fuera como por dentro. Hemos probado la versión de gasolina de 90 caballos y nos ha dejado muy buen sabor de boca.


Redacción

El Nissan Micra ha perdido las formas redondeadas que lo caracterizaban desde el lanzamiento de la segunda versión en 1992. El frontal muestra unos faros rasgados y una parrilla remarcada por un gran embellecedor cromado en forma de U. La vista lateral está muy trabajada, con una línea muy marcada que cae desde los faros traseros pero que a la altura de la puerta delantera vuelve a ascender para conectar con el capó. La carrocería se interrumpe en los montantes traseros, que albergan los tiradores de las puertas, dando la sensación de techo flotante. 

Algunas partes, como los retrovisores, las llantas o los spoiler delantero y trasero, pueden ir pintadas de un color distinto. Esta personalización se lleva también al interior, con cuatro tipo de tonos para paneles decorativos y asientos. En total, el Micra admite hasta 125 configuraciones diferentes.

El salpicadero destaca por su claridad y la gran legibilidad del velocímetro y el cuentarrevoluciones. Entre ambos hay una gran pantalla vertical de 5 pulgadas que muestra las indicaciones del ordenador de viaje y las ayudas a la conducción. En la consola central, otra pantalla táctil de 7 pulgadas permite manejar el navegador y el sistema de audio. Este último viene firmado por Bose e incluye una función de sonido envolvente que activa dos altavoces integrados en el reposacabezas del conductor cuando este se apoya en él.

La calidad percibida en el habitáculo es buena, con zonas acolchadas, detalles en símil-piel y numerosas molduras decorativas. Los asientos son cómodos, aunque sin mucha sujección, y las ventanillas traseras carecen de elevalunas eléctricos. Un aspecto a mejorar sería el ruido que hacen las puertas traseras al cerrarse. 

MOTOR

El Nissan Micra tiene dos motorizaciones de gasolina y las dos son de tres cilindros. Hemos conducido la de 90 caballos, que tiene turbo y sistema start-stop. Acelera de 0 a 100 por encima de 12 segundos, pero no se nota perezoso porque el peso del vehículo es bastante contenido. El motor es algo más ruidoso que uno de cuatro cilindros, pero el coche está bien insonorizado. Le vendría bien una sexta velocidad, aunque el consumo oficial es de 4,4 litros a los 100. Lo mejor es la estabilidad y el aplomo que tiene a pesar de tratarse de un utilitario, y la firmeza de la suspensión, que además filtra muy bien los baches.

Todas las versiones del Micra llevan de serie frenado automático de emergencia, un sistema que detecta síntomas de fatiga en el conductor, ayuda para el arranque en pendiente y otros controles de estabilidad electrónicos. Nuestra unidad de prueba era la versión N-Connecta, que añade climatizador, acceso y arranque manos libres y el sistema multimedia con navegador y Apple CarPlay.

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