La vuelta a Galicia en coche eléctrico

Hemos querido comprobar de primera mano cómo consume energía un vehículo eléctrico. Nada mejor que ponerlo aprueba dando una vuelta por nuestra comunidad a bordo de un Nissan Leaf para saber cómo y dónde sacarle partido.


Es ya un hecho que la ciudad es el hábitat natural de este tipo de vehículos pero hemos querido comprobar si además, salir a carretera sigue siendo un problema de autonomía. Hasta hace solo 3 o 4 años, recorrer más de 50 km. sin recargar no resultaba tan fácil. El dueño de un vehículo eléctrico vivía en una isla imaginaria donde salir de su cinturón de confort, un radio de 30 kilómetros, era adentrarse en lo desconocido, La pesadilla de quedarse tirado podría ser estresante. No se trata por tanto de un viaje de hasta donde podemos llegar, sino verificar dónde y cómo gasta la energía este tipo de vehículos en un medio geográfico tan accidentado como es nuestra comunidad y saber si en nuestro entorno podría sernos útil.

El coche eléctrico, en primer lugar , activa en su propietario dos nuevos valores que hasta ahora no son tan necesarios en el resto de vehículos: la previsión y la disciplina en la conducción. Dos conceptos que nunca han sido tan importantes como hasta ahora, ya que de ello dependerá su autonomía. Previsión en verificar qué tipo de vía vamos a utilizar con sus zonas de recarga y disciplina en definir el tipo de uso que le daremos al vehículo

Como hemos comprobado, la suavidad y el confort de marcha de este Nissan Leaf es innegable, lo que se convierte en un placer de conducción hasta ahora solo propia de vehículos de gama superior, pero la autonomía sigue siendo su cruz. Por poner un ejemplo teórico, si vivimos en una montaña y descendemos al valle a trabajar, gastaremos pongamos por caso un 10% de batería, pero a la vuelta la subida pasará factura a nuestra reserva de energía, bajando incluso hasta en un 50 %. Este es solo un ejemplo imaginario, pero gracias a esta prueba hemos podido experimentar que el relieve orográfico en cada etapa juega un papel importante, además de la suavidad con que pisemos el acelerador.

En esta prueba he utilizado dos tipos de enchufe, el rápido, solo disponible en los concesionarios Nissan, y el enchufe normal de casa. Mientras que el primero conseguía cargar sobre un 25 % de batería en solo 1 hora; con el segundo necesité casi 3 horas para cargar el mismo al 25%.

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