El coche se pone de manga corta

La ola de calor más larga de los últimos cuarenta años en España nos ha alcanzado en plena operación salida de vacaciones, causando problemas de salud a los conductores y averías mecánicas a los automóviles


Aquella frase que muchos decían de que en Galicia no hacía falta aire acondicionado en los coches se la están empezando a replantear muchos conductores que estos días salen al asfalto gallego en plena canícula.

Dicen los expertos que los conductores sometidos a altas temperaturas dentro de sus coches pueden reaccionar hasta un 20% más lentos que en condiciones normales, lo que es equivalente a conducir, por ejemplo, con una tasa de alcohol en sangre de 0,5 gramos por litros. Por eso los ingenieros que trabajan en el diseño de automóviles recomiendan ventilar el coche, abriendo puertas y ventanillas antes de subirse a él e iniciar la marcha después de estar varias horas al sol. Se disipará así, de forma natural, el primer golpe de calor que con el aire acondicionado tardaría minutos en mitigarse. Sobre el uso de este elemento, fundamental en estos días en el automóvil, los ingenieros de Seat, por ejemplo, recomiendan usar la función auto para lograr uniformidad en el reparto de la ventilación dentro del habitáculo del coche y no bajar por debajo de los 21 grados, estimados como temperatura de confort, para no penalizar el consumo.

Por supuesto intentar dejar el coche a la sombra siempre que sea posible, o utilizar parasoles, además de poner las cortinillas a los techos solares, son acciones que rebajarán la temperatura del  automóvil expuesto al sol.

Otras medidas que paliarán los efectos del calor en la conducción son evitar las horas centrales del día para viajar, no hacer comidas copiosas antes de conducir, viajar con ropa ligera que facilite la transpiración, llevar agua  o refrescos en el coche para hidratarse durante el viaje y por supuesto, hacer una parada cada dos horas  para descansar. Es importante también acordarse de que en estos días no debemos dejar a niños, personas mayores o mascotas en el interior del coche, ni siquiera en breves espacios de tiempo, ya que la temperatura aumenta exponencialmente en pocos minutos con claros riesgos de deshidratación.

La estadística del Real Automóvil Club de España indica que este año en la primera quincena de julio, en plena ola de calor, han realizado 41.086 asistencias en carretera, lo que supone un 59% más que el año pasado en ese mismo período. El RACE destaca que este año se están dando numerosas averías por recalentamiento del motor, pérdidas de agua, rotura de manguitos de refrigeración, averías en bombas de aceite y agua, o rotura de radiadores o juntas de culata.

Para evitar estos problemas se aconseja revisar niveles de líquido refrigerante y de aceite de motor antes de emprender algún viaje, y durante el mismo estar pendientes de los relojes o testigos  de temperatura. En caso de calentamiento se debe parar lo antes posible y en ningún caso abrir el capó hasta pasados algunos minutos, para evitar quemaduras. También es importante en estos días evitar parar encima de rastrojos o matorrales del monte, ya que la alta temperatura del tubo de escape puede provocar incendios.

En esta época se deben vigilar también  órganos mecánicos sensibles a las temperaturas, como son los frenos y neumáticos. Una revisión en el taller es lo más aconsejable antes de emprender un viaje.

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