«Tenemos que olvidar los tecnicismos y hacerlo todo más sencillo y divertido»

El director general de Martín Códax, Juan Vázquez Gancedo, habla sobre la necesidad de poner el mundo del vino al alcance del todo el mundo

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Y el primer tema que inevitablemente surge es el del gran mérito que tuvieron aquellos 50 viticultores que en el año 1986 decidieron crear Martín Códax .« Fueron unos visionarios -explica Juan Vázquez Gancedo- porque supieron interpretar el futuro de éxito que tenían por delante con una variedad como el Albariño, diferente y reconocida a nivel mundial. Con la filoxera había casi desaparecido, pero ya entonces se estaba recuperando, aprovechando las pocas cepas que quedaron en buen estado en algunas casas. El primer año elaboraron 100.000 kilos de uva y ahora, 31 años después, ya hablamos de más de 4 millones de kilos; exportamos a más de 40 países de todo el mundo y nuestras marcas acaparan los primeros premios en certámenes y catas profesionales. Aquel sueño se hizo realidad».

-Y el director general fue el último cooperativista en llegar

-Ni tengo raíces familiares en la viticultura ni nunca pensé que mi camino profesional podría estar ligado a este mundo, por otro lado, realmente apasionante. Pero es indudable que algo tenía que haber en mi interior para que esto sucediera, porque siempre me gustó el campo, la agricultura y, sobre todo, el milagro de la vid y el vino. Así que no lo pensé más. Conseguí unas pocas hectáreas y hoy, aunque fui el último cooperativista en llegar (el número 274, hace 16 años) produzco uva y estoy realmente encantado.

-¿En Martín Códax no se reparten beneficios?

-El gran beneficio de los socios cooperativistas de Martín Códax es que tienen garantizada, año a año, la comercialización de su uva a precio de mercado y una prima por la calidad. Los posibles beneficios se invierten en tecnología, investigación y formación, principalmente. Es decir, en garantizar la continuidad de la empresa y mejorar la productividad y rentabilidad de las 2.400 fincas de sus asociados. Y fruto de esta política empresarial son la bodega que tenemos aquí en As Neves, la de Monterrei y la del Bierzo, además de los acuerdos con otras bodegas de Rioja y Jumilla, donde elaboramos vinos para la exportación a Estados Unidos, principalmente

-Gestionamos la tecnología

-Una de las mayores inversiones de la cooperativa está en nuestro departamento de I+D+I y los resultados nos están dando la razón. Uno de nuestros programas punteros es el que desarrollamos para aprovechar la diversidad y así, primero con fotografías de satélite, más tarde con vuelos tripulados y ahora con drones, aprendimos a diferenciar distintas uvas, procedentes de diferentes viñas, que combinamos con el tipo de suelo. Hicimos un mapa de colores que nos da la posibilidad de conocer diferentes categorías, calidades de uva e incluso, los tiempos de maduración en cada parcela. Con esto los enólogos hacen con mucha más precisión sus vinos. Unos más tropicales, otros minerales, más o menos salinos... Por otra parte nos permite también gestionar las viñas para conocer y aprovechar las mejores de cada zona. Así que pasamos de la fase de investigación a la práctica, gestionando nosotros directamente esa tecnología, de tal manera que hemos abierto una nueva línea de negocio puesta al servicio, no solo de los propietarios de viñedos, sino también de cualquier otro cultivo. Y realmente, estamos muy ilusionados.

-Y volvamos a hablar de vinos. Ahora parece que triunfan los blancos ¿ también existen modas?

-Por lo que estamos viviendo en los últimos años, rotundamente si. No hay más que ver la campaña que están haciendo en la D.O. Rioja, que dice que si quieres estar de moda, bebe blanco. Esto era muy difícil de pensar en una zona de tintos, pero es la realidad. Nosotros tenemos el mejor vino blanco de España y que está entre los mejores del mundo, y esa riqueza tenemos que aprovecharla. Galicia está ante una oportunidad histórica. Tenemos que pensar que en muchos países ya se están sustituyendo otras bebidas por los blancos. En nuestra tierra se hicieron muchas cosas bien, como la planificación y mantener el buen saber hacer de los viticultores, así como preparar a las nuevas generaciones, no solo en estudios, sino en los conocimientos adquiridos al recorrer el mundo y conocer nuevas tecnologías.

-Pero ¿que error se cometió para que los jóvenes españoles se decanten antes por otras bebidas que por el vino?

-Uno fundamental, a mi entender, y es que lo complicamos mucho. Vivimos una época en la que íbamos a comer a un restaurante y lo hacíamos con cierto temor, por si sabíamos o no de vinos. Se acercaba un señor serio, y generalmente vestido de negro, y comenzaba a preguntar si queríamos tomar vino, de que zona, que añada, si queríamos crianza, reserva o gran reserva y te lo traía, te lo daba a probar y te miraba enseñándote la botella para que dieras o no tu aprobación. Esto llegaba a imponer mucho por el miedo que produce la ignorancia. Pero es que también entre bodegueros, sumilleres y enólogos siempre surgían (aún seguimos casi igual) los términos técnicos, las palabras desconocidas para el resto de la gente y que producen un silencio y un rechazo entre los asistentes, porque pensamos que no estamos en el lugar adecuado. Así que olvidémonos de tecnicismos, procuremos que nos entienda todo el mundo y hagámoslo todo más sencillo y divertido. A un joven de hoy también le gusta comer bien y va a buenos restaurantes, pero en un click cambia automáticamente de bebida y se queda tan ancho. Son más espontáneos y naturales.

-Y por último, ¿cómo son los mercados exteriores para Martín Códax?

-El de Europa es muy bueno. América es el mayor consumidor y los países asiáticos y China son los que nos pueden dar grandes alegrías. De hecho ya trabajamos en este país con un consorcio de otras empresas gallegas. Creo que el negocio en este país, aunque sabemos que es muy difícil, está bien enfocado .

Más que vino

Desde su nacimiento esta cooperativa pontevedresa se volcó en la organización y patrocinio de diversas actividades, desde gastronómicas hasta deportivas y sociales, sin olvidar nunca las de carácter cultural «que por algo llevan el nombre del célebre trovador gallego». Por sus instalaciones y especialmente por su terraza, con una espectacular vista sobre la ría de Arousa, pasaron los mejores chefs, los más grandes sumilleres mundiales y músicos y bandas que actúan todos los veranos en Os Xoves de Códax. También se celebran diversos showcookings, con la asistencia de grandes cocineros gallegos y españoles; los premios de música, Os encontros de Códax, un viaje con los vinos blancos del mundo de la mano de Masters of Wine y el Outono Códax Festival.

es uno de los preferidos de Juan Vázquez, aunque sea reacio a decirlo, por no menospreciar a los otros de la bodega. Las uvas destinadas a este albariño proceden del viñedo Pé Redondo, y para él se escogen las mejores lías finas de la bodega

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