Aquí mandan las mujeres

El colectivo femenino triunfa en Rías Baixas: preside cooperativas, dirige departamentos de enología o se encarga de la carta de los mejores restaurantes. Cinco profesionales nos explican por qué en esta denominación las mujeres también ocupan cargos de responsabilidad

.

No es ningún secreto que a las mujeres todavía les cuesta llegar a determinados puestos de responsabilidad. Que acceder a lo más alto supone un esfuerzo añadido para el colectivo femenino. La situación es todavía más complicada en oficios tradicionalmente masculinos, como los del mundo del vino. Pero siempre hay una excepción que confirma la regla. En este caso, se llama Rías Baixas. En la denominación de origen del albariño encontramos a una de las pocas presidentas de cooperativas que hay en Galicia, a dos enólogas jefas, consideradas de las diez mejores de España, y a una sumiller que se hace cargo de la carta de un restaurante con estrella Michelin, el Yayo Daporta, además de a una bloguera ¿Cuál es el secreto? Las propias protagonistas lo desvelaron durante el Foro Voz Mulleres de Viño que se celebró en Cambados.

«Sempre din que en Rías Baixas hai máis enólogas que en ningún outro sitio», explica Katia Álvarez, enóloga de Martín Códax. Y es cierto, añade Paula Fandiño, responsable del mismo departamento en Mar de Frades. Ambas se sitúan entre las diez mejores profesionales de España, según la web The Drink Bussines. Reconocen que «na Rioxa, por exemplo, é moito máis difícil que te poñan ao fronte dunha adega», sostiene Álvarez. Y eso es debido, en su opinión, a la juventud de esta denominación de origen. «As denominacións máis novas non estamos tan ancoradas no pasado coma outras zonas vitícolas». Ayuda también el hecho de que sea una región de blancos, pues la tradición masculina está más ligada a los tintos. Fandiño introduce además otro factor: «Rías Baixas medrou moito en pouco tempo e tiña grandes necesidades de persoal», sostiene.

Dolores Calvo es una de las pocas mujeres que presiden una cooperativa en Galicia. Al frente de Condes de Albarei, sostiene que al triunfo del colectivo femenino en esta denominación contribuye también «o carácter das mulleres galegas, o matriarcado». Su ascenso fue algo natural, «ao mellor é polo propio carácter da adega, que sempre tivo mulleres na directiva», añade. Considera que en Galicia «as mulleres tiñan que sacar adiante as familias, tomar decisións...». Y esas han servido de ejemplo a las nuevas generaciones.

el momento para el triunfo

En lo que están de acuerdo las cinco protagonistas de esta historia es en que es el momento de las mujeres. «É importante que nós mesmas o creamos. Somos unha xeración con oportunidades, con formación e temos que crelo e tirar para adiante», añade Álvarez. Quiere dejar muy claro que ese tópico de que hay vinos para mujeres y otros para hombres es falso. «La única diferencia que existe es la experiencia personal», reitera Esther Daporta. La sumiller del Yayo Daporta explica que lleva «doce años y nunca he tenido un problema por ser mujer y sumiller». Ella es, según el Instituto Galego do Viño, una de las mejores sumilleres de la comunidad y explica que, cada vez más, son las mujeres las que eligen el vino. Opinión que comparte María Fernández Tesouro, bloguera y responsable del proyecto de turismo rural Fazenda Prádio, en Ourense, aunque buena conocedora de Rías Baixas. Cree que las mujeres son también las grandes consumidoras de vino. «Las chicas piden una botella de vino para degustar con tranquilidad». Ya ven que en Rías Baixas las chicas mandan. En todos los sentidos.

En primer término, Paula Fandiño, directora de enología de Mar de Frades y una de las diez mejores enólogas de España según la web The Drink Bussines. Una distinción que comparte con Katia Álvarez, a su lado, responsable de enología de Bodegas Martín Códax. En tercer lugar, Dolores Calvo, presidenta de la cooperativa Condes de Albarei. María Fernández Tesouro, bloguera, y Esther Daporta, sumiller del Yayo Daporta, completan la lista de protagonistas.

Votación
1 votos
Comentarios

Aquí mandan las mujeres