GNL, clave para el futuro de una navegación marítima limpia

Las ventajas de este combustible impulsan la conversión de la terminal de Mugardos en el gran centro del noroeste de suministro de gas natural licuado


Ferrol

Las sociedades modernas demandan cada vez más de sus gobernantes el fomento de usos energéticos eficientes y sostenibles económica y medioambientalmente. De ahí la importancia de la utilización del gas natural licuado como combustible marítimo. Respecto al fueloil, con el barril de Brent en el entorno de los 60 dólares, el GNL resulta un 40 % más barato. Además, reduce un 100 % las emisiones de óxidos de azufre y de partículas, un 90 % las de óxidos de nitrógeno y un 20 % las de dióxido de carbono.

Traído este avance al caso gallego, si la flota pesquera y la de titularidad pública se pasaran al gas, ahorrarían anualmente 21,2 millones de euros y dejarían de emitir 233.435 toneladas de CO2.

Hub en Mugardos

Sobre ventajas evidentes como esas, entre otras, descansa el proyecto para convertir la terminal de Mugardos en el corazón del futuro gran centro del noroeste ibérico de suministro de GNL para el transporte marítimo. El plan situaría a Galicia a la vanguardia del sector energético, como ya lo está en el caso del textil, del aeronáutico y del automovilístico, por ejemplo.

El fomento de esta navegación más limpia reportaría igualmente a los astilleros de la comunidad carga de trabajo tanto con la transformación masiva de barcos como con la construcción de nuevas unidades.

Clientes potenciales no le faltan al negocio. Esa cartera la conforman los 5.786 barcos con base en la comunidad, los metaneros que acuden a reparación a Navantia, los gaseros que ya operan en Mugardos, los cruceros de pasajeros y los portacontenedores limpios que lo harán en el puerto exterior de Ferrol. Además, por su posición geoestratégica clave, frente a las costas de Galicia junto a ellas navegan en torno a 40.000 buques en tránsito de Europa a América, África y Asia o viceversa.

Plantas satélites

Los buques que se suministran de GNL podrían aprovisionarse en la propia terminal de Reganosa, sita en el puerto más resguardado del norte de la Península, dado que nunca ha cerrado al tráfico desde 2001. También en la dársena exterior de Ferrol y en zonas de fondeo próximas, previa construcción de un barco de suministro. Y también a través de una futura red de plantas satélite portuarias distribuidas por el resto Galicia, a las que surtirían tanto el citado buque de avituallamiento como camiones cisterna.

Con esta iniciativa, los puertos gallegos lograrían posicionarse dentro del desarrollo de la Directiva Europea de Combustibles Alternativos y captar fondos como los del programa Connecting Europe Facility.

Convertir a Galicia en el gran hub de GNL del noroeste ibérico no es solo una aspiración de Reganosa. Como socios en el impulso del proyecto, la comparten la Administración autonómica a través del Instituto Enerxético de Galicia, Navantia, la Universidade de Santiago y la Autoridad Portuaria de Ferrol-San Cibrao.

La iniciativa cuenta además con el aval de otras múltiples instituciones. Por ejemplo, el del Parlamento gallego. También con el del propio presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijoo.

Una fuente limpia y sin fluctuaciones

El mundo camina indefectiblemente hacia un futuro movido mayoritariamente por las energías renovables. Pero entre los viejos combustibles derivados del petróleo y la economía descarbonizada, hace falta un puente para cruzarlo: el gas natural.

El incremento de las fuentes renovables, lejos de estabilizar los sistemas eléctricos, introduce incertidumbres con variaciones rápidas y muchas veces imprevisibles de los niveles de producción.

Descarbonización

Hasta hace poco la fuente eléctrica mas barata a partir de carbón se encargaba de las modulaciones «razonables» dado la cierta inercia que resulta de una caldera donde se mete más carbón para producir mas vapor y finalmente mas electricidad cuando las centrales a gas se encargaban de las modulaciones mas rápidas. Pero el carbón, que ya no tenía futuro a medio y largo plazo, se ha situado fuera del mercado actualmente; de ahí el cierre anticipado delas térmicas.

Es en ese punto en el que la demanda del gas natural, mucho más barato por la alta producción de Estados Unidos y Australia y además limpio, se ha disparado. Por ello, la terminal de GNL de Reganosa, que desde su apertura en 2007 siempre funcionó por encima de la media del sistema español de plantas de gas, ahora está multiplicando significativamente su actividad, en un movimiento que incluso se espera vaya a más en los próximos meses y años.

El gas natural licuado ha logrado cerrar una especie de triángulo mágico en los últimos meses: bajar la factura del gas, bajar la factura de la electricidad y permitir el cumplimiento de los objetivos de reducción de emisiones, mejorando la calidad del aire.

En definitiva, el GNL hace posible que el sistema eléctrico vaya asumiendo más energías renovables sin comprometer su estabilidad, de ahí el papel clave que juega la planta de Mugardos para la seguridad del suministro a hogares e industrias.

La subida del precio del fuel de bajo azufre prevé un respaldo al GNL

A partir del 1 de enero de 2020, el contenido de azufre del fueloil utilizado por los buques que operen fuera de las zonas de control de emisiones no puede superar el 0.50 %, lo que representa una reducción del 80 % del límite actual de 3.50 %. O sea se prevé un incremento mas que significativo del precio del fuel de bajo azufre.Frente a la nueva regulación las navieras disponen de varias opciones: no modificar los barcos y quemar fuel de bajo azufre con las consecuencias económicas mencionadas anteriormente; seguir quemando fuel de alto azufre «limpiando» el humo mediante el proceso denominado scrubbing; o quemar GNL mediante una modificación tanto de la motorización como del almacenamiento de combustible.

Para los barcos ya construidos, las navieras se debaten entre la instalación de scrubbers y la conversión a GNL.

En cuanto a los buques de nueva construcción el panorama es distinto, el gas natural licuado aparece objetivamente como la mejor opción. En total se estima que el 25 % de las órdenes de compras de buques de nueva construcción se moverán o podrán moverse a GNL. Por otra parte se multiplican los buques de suministros de GNL, en Asia pero sobre todo en Europa.

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