Socios de Sánchez y la oposición coinciden en reclamar la urgencia de un adelanto electoral

La Voz MADRID, VALENCIA / COLPISA

ESPAÑA

Más de 70.000 personas participaron ayer en Madrid en la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas, según la Delegación del Gobierno.
Más de 70.000 personas participaron ayer en Madrid en la manifestación convocada por el Sindicato de Inquilinas, según la Delegación del Gobierno. Borja Sanchez-Trillo | EFE

Bolaños ha reconocido que «hay que darle una pensada» a la posibilidad de anticipar las generales

04 oct 2026 . Actualizado a las 15:43 h.

El clamor social por el acceso asequible a una vivienda libró ayer un pulso a lo largo y ancho del país, con el presidente del Gobierno sopesando si llama a las urnas tras el rechazo a sus dos reales decretos leyes en el Congreso. Desde primera hora de la mañana, miles de manifestantes comenzaron a articularse para tomar las calles de medio centenar de ciudades. Solo en Madrid, entre 70.000 personas, según la Delegación del Gobierno, y 500.000, según el Sindicato de Inquilinas, exigieron soluciones inmediatas frente a la escalada del coste de los alquileres y los pisos en propiedad. Amenazaron, además, con una huelga general si las medidas que exigen no llegan pronto. Una presión con la que interpelaron al Ejecutivo de Pedro Sánchez, al resto de administraciones concernidas, a los partidos —con señalamiento a la derecha por tumbar los decretos— y a los sindicatos tradicionales; a estos, para que promuevan la bajada de persiana en toda España.

Violencia en Valencia y en Madrid

La marcha de Barcelona tuvo que ser aplazada por las inclemencias meteorológicas, y los participantes en la protesta de Valencia derribaron el vallado que protegía el Palacio de las Artes, en cuyo interior se celebraba un foro inmobiliario. Los disturbios, en los que los manifestantes lanzaron piedras y vallas, dejaron nueve policías heridos —uno de ellos, un mando de la Unidad de Intervención Policial (UIP)—, y cinco detenidos, entre ellos, un individuo que lanzó pirotecnia, adoquines y vallas.

Los antidisturbios emplearon pelotas de gomas y gases lacrimógenos para dispersar a los manifestantes, lo que no impidió que un grupo se colara en el recinto, con las caras encapuchadas, ondeando una bandera republicana y haciendo el signo de la victoria. La reacción del resto de participantes consistió en recuperar la calma, mediante una sentada pacífica.

En Madrid, tres personas fueron detenidas en las inmediaciones de la calle de la Montera al intentar acceder a la Puerta del Sol, tras participar en una concentración convocada por Indignados por España en la calle de Alcalá, según fuentes de la Delegación del Gobierno en Madrid.

Durante la protesta, los agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) los ha tenido embolsados, pero a su término algunos de los participantes repartidos en varios grupos se han distribuido por distintas calles del centro de Madrid hasta intentar acceder a la calle de la Montera, donde se han producido los tres arrestos.

Los activistas de la acampada por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol han coreado consignas como: «No pasarán», «Fuera fascistas de nuestros barrios » o «Nazi que veo, nazi que caneo».

Al término de la concentración, a la que se ha adherido Núcleo Nacional, sobre las 21,15 horas, varios vehículos de las Unidades de Intervención Policial (UIP) se han dirigido a las calles próximas a la Puerta del Sol, donde se han vivido momentos de tensión. En la calle de Alcalá, se ha desplegado un cordón de agentes y varios furgones antidisturbios.

A la tensión latente en las calles se sumó la sacudida en el tablero institucional, donde la fragilidad de la mayoría de investidura amaga con abocar la legislatura a un desenlace precipitado. Los partidos movieron ficha para fijar posiciones ante un adelanto electoral.

Bolaños le dará «una pensada»

El ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, reconoció que «hay que darle una pensada» a la posibilidad de anticipar las generales, durante una entrevista en RTVE en la noche del viernes, aunque no quiso concretar si Sánchez convocará o no a las urnas. También desde el PNV se admitió que «todo suena a adelanto electoral, a ponerse en la trinchera, y apedrear a quien no piensa como tú, acusándole de zurdo o de capitalista o rentista, cuando la solución está en el centro», según declaró Jonathan Moreno, en Radio Euskadi.

El secretario general de Junts, Jordi Turull, justificó el no de su formación a los decretos acusando al Ejecutivo de «electoralismo» y defendiendo a los pequeños arrendadores frente a la «demagogia»: «Lo que tenemos que hacer es dar seguridad jurídica y proteger a los vulnerables, pero no a costa de los pequeños propietarios». Una postura que provocó duras críticas por parte de ERC, que reprochó a los de Carles Puigdemont estar «desconectados de la realidad» y situarse «del lado de los reaccionarios» al votar «en contra de la clase trabajadora».

La portavoz de los posconvergentes, Míriam Nogueras, emplazó sin embargo al PSOE a sentarse a negociar su propuesta de decreto para intentar encauzar el debate hacia un acuerdo. «Depende de ellos», afirmó en declaraciones a RAC1. Una actitud que puso en duda la socialista Montse Mínguez, quien insistió en que su partido «siempre está sentado a una mesa dispuesto a negociar».

Mientras, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, cargó contra el bloque del no acusándolos de ser una «derecha despiadada que no repara en desahucios» para defender los intereses de «fondos buitre que ni siquiera pagan impuestos en España». Y desde las calles, las fuerzas a la izquierda del PSOE arremetieron en bloque contra el PP, Vox y Junts, aunque la eurodiputada de Podemos, Irene Montero, y el portavoz Sumar por Izquierda Unida, Enrique Santiago, mostraron matices sobre una eventual llamada a las urnas. Mientras la primera urgió a aprobar por decreto la bajada de alquileres y la expropiación de inmuebles antes de convocar elecciones, el segundo se mostró proclive a los comicios al entender que una legislatura incapaz de sacar adelante medidas para la mayoría social «no merece la pena». «Es necesario que el pueblo tome la palabra [...]. Que la indignación que ya está llenando las calles se note también en las urnas», agregó.

Por su parte, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, envió un mensaje de respaldo explícito a los manifestantes: «La democracia no se decide en los despachos, la decide la gente en la calle. No van a ganar ellos si la gente de bien se moviliza». Díaz señaló directamente a Feijoo, Abascal y Nogueras como «los responsables de cualquier desalojo que se produzca a partir de ahora en España» por «bloquear el Parlamento», instando a no dejarse avasallar por los fondos buitre. Aunque recordó que el adelanto electoral es «competencia exclusiva» de Sánchez, garantizó que «la izquierda está preparada» y llamó a la ciudadanía a actuar «con la convicción de que no van a ganar los malos».

Multitudinarias marchas en las ciudades gallegas al grito de «huelga general»

Miles de personas tomaron ayer las calles de las principales ciudades gallegas para reclamar una vivienda «digna» y apelar además a la convocatoria de una huelga general. En A Coruña, Vigo y Lugo, las manifestaciones partieron a las siete de la tarde. La marcha en la ciudad olívica, multitudinaria, arrancó del cruce de Vía Norte y Urzáiz, con destino Porta do Sol. Alrededor de 5.000 personas corearon consignas como «Menos luces y más viviendas». También multitudinaria fue la de la urbe herculina, que salió de la Ronda de Outeiro con Avenida das Conchiñas, con destino la Subdelegación del Gobierno. Bajo el lema «Contra el rentismo, por la huelga general», los coruñeses se sumaron a los cánticos por una vivienda «digna».

Pontón y Besteiro, en Santiago

En Santiago, la concentración fue al mediodía en la plaza del Obradoiro, junto a la acampada instalada desde el jueves pasado que, al menos de momento, va a continuar. «La vivienda es un derecho, no un negocio», «Hay gente sin casa que acampa todo el año» y «En Galicia, vivienda digna» son algunas de las consignas que proclamaron los asistentes a la movilización. Entre ellos, estaba la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, que tachó la situación de «insostenible», y acusó al PP de «poñerse descaradamente ao lado da especulación». El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, cargó contra el PP, Vox y Junts por su «indignidade»: «Caeron as caretas dos que defendían o rescate á banca e miran para outro lado cando hai que rescatar persoas».