Un «mini huracán» pone en alerta a Cataluña, que restringe la movilidad

xavier gual BARCELONA / E. LA VOZ

ESPAÑA

Un hombre y su perro corren a refugiarse de la lluvia.
Un hombre y su perro corren a refugiarse de la lluvia. Alejandro Garcia | EFE

El temporal se dejó notar ya por la tarde en el aeropuerto de El Prat en forma de retrasos y cancelaciones de vuelos y el Ayuntamiento de Barcelona alojó a 93 personas en equipamientos municipales

04 oct 2026 . Actualizado a las 01:49 h.

El temporal en Cataluña provocó este sábado que Protección Civil activara el máximo nivel de alerta (seis sobre seis) en un total de 20 comarcas del litoral y el prelitoral de Barcelona, Tarragona y Gerona, ante la posible llegada de un «mini huracán mediterráneo» —en palabras del presidente catalán, Salvador Illa—, acompañado de «rachas muy fuertes de viento, mangas y tornados».

Una «situación meteorológica muy compleja» según el dirigente socialista, que dijo que «no es una broma» y pidió extremar las precauciones ante este «episodio excepcional».

En algunos puntos de esta comunidad autónoma, se pronostican precipitaciones que podrían superar los 200 litros por metro cuadrado en 24 horas, según las previsiones de Aemet y Meteocat, que contemplan que las lluvias puedan llegar a dejar hasta 40 litros por metro cuadrado en media hora. A primera hora de la tarde de ayer, la Generalitat envió un mensaje ES-Alert en el que pidió a la población de las áreas afectadas que no saliera de casa entre las 20.00 horas del sábado y las 14.00 del domingo, y que evitara los desplazamientos. Por su parte, Illa reclamó la «máxima prudencia y responsabilidad» ante una situación «excepcional», cuyo impacto máximo se preveía hacia la medianoche pasada.

El temporal se dejó notar ya por la tarde en el aeropuerto de El Prat en forma de retrasos y cancelaciones de vuelos, y también en la red ferroviaria, obligando a Renfe y FGC a suspender la mayoría de sus líneas de cercanías. En Barcelona ciudad, el metro canceló el servicio nocturno.

A medianoche, el céntrico barrio del Raval de Barcelona acumulaba ya 178,3 litros por metro cuadrado de lluvia, la cifra más elevada en sus 20 años de datos oficiales, según ha informado el Servicio Meteorológico de Cataluña (Meteocat).

Otro de los puntos de la ciudad que acumulaba a esa hora gran cantidad de lluvia es Zona Universitària, con 147 mm, «récord diario de sus 18 años de datos», mientras que en Badalona se han registrado 135,1 litros por metro cuadrado, también una cifra récord en sus 21 años de datos disponibles, muy por encima de los 83,3 mm en 2016.

El temporal azota a una veintena de comarcas catalanas, con puntos de lluvias torrenciales en el litoral y prelitoral central, sobre todo en las comarcas del Barcelonès, Maresme y Vallès Oriental.

El temporal está obligando a los Bomberos de la Generalitat a actuar en múltiples frentes, principalmente por inundaciones, algún vehículo atrapado, caída de cables, árboles y algún muro. Ante la situación de excepcionalidad meteorológica, los Bomberos de la Generalitat han activado un refuerzo de personal con efectivos que se encontraban fuera de servicio para ampliar las dotaciones y las estructuras de mando, coordinación y apoyo operativo.

Además, el Ayuntamiento de Barcelona había alojado hasta las 22.00 horas a un total de 93 personas en equipamientos municipales de emergencia para pasar la noche ante el episodio de lluvias torrenciales y se han activado mecanismos de atención social para atender a unas 80 personas en la estación de Francia y la de Sants que, debido a la interrupción del servicio ferroviario por el temporal, no han podido volver a su casa. Además, Barcelona abrirá antes este domingo los comedores sociales a las diez de la mañana para que los usuarios de estos servicios puedan refugiarse en ellos.

También han habilitado dispositivos similares otros ayuntamientos del área metropolitana, como el de l'Hospitalet de Llobregat, que tenía dispuestas camas en el polideportivo de Gornal, donde se han alojado por ahora 12 personas.

Asimismo, Protección Civil, en coordinación con Renfe, trabaja para atender a personas que también se han quedado sin alternativa de transporte en otras estaciones de tren, fundamentalmente del área metropolitana, por la interrupción del servicio ferroviario.