La Guardia Civil detiene a un matrimonio por explotar sexualmente a mujeres en un municipio de Alicante: investigan hasta 50 posibles víctimas
ESPAÑA
Los agentes liberan a dos afectadas que fueron obligadas a ejercer la prostitución tras ser captadas con falsas ofertas de trabajo
05 sep 2026 . Actualizado a las 14:38 h.Una llamada al 112 puso a la Guardia Civil sobre la pista de un posible caso de trata de seres humanos en la provincia de Alicante. Una mujer que estaba ejerciendo la prostitución contra su voluntad en un establecimiento de Callosa de Segura consiguió que un conocido alertara a emergencias de lo que estaba ocurriendo.
La investigación del instituto armado permitió después liberar a otra víctima, identificar a una tercera y hallar documentación con hasta medio centenar de identidades de mujeres que podrían haber sufrido explotación sexual en la región alicantina, según han confirmado fuentes del operativo.
La Guardia Civil ha detenido por estos hechos a un matrimonio de 59 y 66 años como presuntos responsables de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y detención ilegal. Ambos han ingresado en prisión provisional.
La investigación comenzó después de que una patrulla del puesto de Callosa de Segura acudiera al establecimiento tras recibir el aviso del 112. Allí, los uniformados se entrevistaron con la mujer que había pedido ayuda a través de un conocido.
La víctima aseguró que estaba retenida, que los responsables del negocio le debían dinero y que tampoco le devolvían su documentación. Los agentes la trasladaron a un centro especializado de atención a mujeres y las primeras diligencias quedaron en manos de la Policía Judicial de Almoradí.
La gravedad del relato hizo que el caso pasara inmediatamente al Equipo Mujer-Menor (Emume) de la Comandancia de Alicante, especializado en este tipo de investigaciones.
Una falsa oferta para trabajar como camarera
La perjudicada explicó a los investigadores que había llegado hasta el establecimiento después de ser captada mediante una oferta de trabajo falsa. Le habían prometido un empleo como camarera, un salario y alojamiento.
La realidad que encontró al llegar fue muy distinta. Según su declaración, los responsables le comunicaron que para trabajar allí tendría que ejercer la prostitución.
La mujer se encontraba sin documentación en regla, sin dinero y sin ningún lugar al que acudir, por lo que terminó aceptando. A partir de ese momento, según sostiene la Guardia Civil, permaneció sometida a unas condiciones de explotación, bajo un control permanente y sin libertad de movimientos.
Una vivienda aislada
Los investigadores decidieron registrar el inmueble, una edificación aislada situada junto a una carretera interurbana. El edificio funcionaba como bar en su planta baja, mientras que la parte superior era utilizada como vivienda y, presuntamente, como lugar en el que se explotaba sexualmente a las mujeres.
Los guardias detuvieron durante el registro a los dos responsables del negocio. En el interior también encontraron a una segunda mujer, que se encontraba igualmente sometida a explotación sexual y cuyo testimonio coincidía con el de la primera víctima. Ambas han sido alojadas en recursos especializados para víctimas de trata.
La Benemérita intervino además numerosa documentación relacionada con la actividad que se desarrollaba en el establecimiento. Entre los documentos había anotaciones de las tarifas y los servicios que se imponían a las mujeres.
Los investigadores localizaron también 30.000 euros en efectivo ocultos en la vivienda, seis teléfonos móviles y un ordenador portátil.
Hasta 50 posibles víctimas
El primer análisis del material intervenido permitió identificar y localizar a una tercera víctima, que también está recibiendo asistencia especializada. Las tres mujeres han obtenido además el estatus de testigo protegido. La investigación, sin embargo, continúa abierta.
La Guardia Civil continúa examinando toda la documentación y los dispositivos incautados y ya han encontrado hasta medio centenar de identidades de posibles víctimas. Ahora tratan de determinar cuántas de esas mujeres pudieron encontrarse en circunstancias similares.
Al matrimonio se le atribuye los presuntos delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual y detención ilegal. Ambos pasaron a disposición de la Sección de Violencia sobre la Mujer del Tribunal de Instancia de Orihuela, que acordó su ingreso en prisión provisional.
La Guardia Civil recuerda que el teléfono 016 atiende de forma gratuita y confidencial todas las formas de violencia contra la mujer, incluida la trata con fines de explotación sexual, y no deja rastro en la factura telefónica.
Estas situaciones también pueden comunicarse a través del 062, de la aplicación AlertCops o de los canales de colaboración ciudadana del instituto armado, detallan.