El PSOE y el PP rompen su breve tregua por los incendios: «En lugar de llorar, hay que saber administrar»
ESPAÑA
Los populares acusan a al Gobierno de agarrarse al «mantra» del cambio climático para eludir responsabilidades y los socialistas aducen que las autonomías de la derecha no invierten en prevención
27 jul 2026 . Actualizado a las 22:02 h.Ni 48 horas ha durado la imagen de coordinación que tanto el PSOE como el PP decidieron priorizar este fin de semana ante la crisis de incendios forestales sin precedentes que ha afectado a Madrid, Ávila y Toledo —el mayor evento ígneo de la historia de España, con 77.000 hectáreas calcinadas—, la Comunidad Valenciana y distintos puntos de Segovia, Huelva y Tarragona. La imagen del, aunque fuera frío, atípico apretón de manos entre Pedro Sánchez e Isabel día Ayuso el sábado, en el puesto de mando de la localidad madrileña de Cenicientos, luego evacuado, dio paso una vez más este lunes a la refriega política. Las llamas sofocadas someramente el pasado viernes, después de un amago de bronca entre el ministro de Transportes, Óscar Puente, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, vuelven a prender.
Con la situación aún sin controlar, socialistas y populares se echan en cara no haber hecho lo suficiente para evitar que el fuego aterrorice a poblaciones enteras y arrase los montes un año más, después del drama vivido ya en agosto del 2025, cuando se quemaron en España 336.000 hectáreas, otro récord histórico. El Gobierno sostiene que no ha perdido «un minuto» y que ha seguido avanzando dentro de su ámbito de competencia en los ejes del Pacto de Estado que Pedro Sánchez propuso entonces, a pesar de que el PP se negó a sentarse a negociar. El PP replica que el Ejecutivo se limita a plantear «soluciones ideológicas» y que no pone «dinero encima de la mesa».
Fue la la portavoz del principal partido de la oposición, Ester Muñoz, la que argumentó este lunes en una entrevista en es.radio que el Ejecutivo usa el cambio climático como «mantra» para eludir responsabilidades y tapar su «mala gestión». El ministro, Puente, al que el viernes se había criticado desde distintos ámbitos por aprovechar un momento tan duro para recriminar a Ayuso que pidiera «auxilio» al Gobierno después de «reducir» los servicios de prevención «a la mínima expresión» y firman pactos «que niegan el cambio climático», se apresuró a contestar en X: «¿Veis cómo si toca?».
Desde Ferraz, la portavoz de la ejecutiva del PSOE, Montse Mínguez, también replicó que el cambio climático no es un mantra sino «una evidencia» y, apenas unas horas después de que Ayuso anunciara la puesta en marcha de un «plan de recuperación inédito» para todas las zonas afectadas por el fuego esgrimió que «no hay euro que se vaya a invertir en reconstrucción que pueda devolver una vida o borrar el dolor de aquellas personas que lo pierden todo» y aun sin citarla expresamente, cargó contra la presidenta madrileña, que el sábado, no pudo contener la emoción en una comparecencia al repasar la devastación provocada por las llamas en el Valle del Tiétar, zona de donde era su padre, y rompió a llorar. «En lugar de llorar, lo que hay que saber es administrar», disparó.
El propio presidente del Gobierno, aunque en un tono más institucional, salió al ataque durante el acto de presentación de la Red de Refugios Climáticos, y esgrimió que el pacto contra el cambio climático «sí que es una prioridad nacional» y censuró la «inacción» de la derecha. A su lado, la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, fue aún más clara en sus dardos al PP por los pactos con Vox, recordó que las competencias de gestión forestal y de extinción de incendios están transferidas a las comunidades autónomas y advirtió de que dejar que partidos que negacionistas manejen estas carteras se traduce de forma matemática en una vulnerabilidad e indefensión para la ciudadanía.
Soluciones de «brocha gorda»
Desde el centro de mando de Navalcarnero, donde se siguen ahora los fuegos de Ávila, Toledo y Madrid, Díaz Ayuso respondió tajante: «No es momento de dar soluciones de brocha gorda para eximirnos de responsabilidad», dijo. La presidenta de la Comunidad de Madrid alegó que el Gobierno viene hablando «casi desde el 2014» —aunque Sánchez llegó al Gobierno en el 2018— de emergencia climática y cuestionó: «Pues 12 años más tarde, si es tan emergente... Solo pido que nos diga cómo lo va a resolver». «Yo lo que tengo claro es que tenemos que ver qué incendios han sido causados por la acción del hombre, que estamos viendo que en toda España están siendo la inmensa mayoría», añadió.
La presidenta madrileña argumentó además que lo que hay que hacer es atender «a las gentes del campo, que son las que de verdad conocen lo que pasa en los montes» y que se enfrentan a «dificultades para limpiar los montes, para trabajar en sus propios terrenos»; algo a lo que, por otro lado, están obligados por ley.
También Cuca Gamarra, vicesecretaria general de Regeneración Institucional del PP, acusó al Gobierno de buscar titulares con un hipotético pacto de Estado en lugar de articular una coordinación previa real con las comunidades autónomas. La dirigente popular aseguró que su partido tiende la mano al Ejecutivo para atajar la grave situación derivada de los incendios, pero, al mismo tiempo, exigió «más previsión y planificación» de cara al futuro.
«España necesita responder unida frente a las emergencias» desde «la lealtad institucional», aseguró en una comparecencia desde la sede nacional de los populares antes de insistir en que «la prioridad absoluta es sofocar el fuego» y apelar a «arrimar el hombro». Aun así, dejó claro que, una vez pase la crisis, la formación exigirá responsabilidades por lo que consideran tres fallos estructurales del Gobierno en esta materia: «normativa, capacidades estatales y coordinación previa». «Hacen falta medios, gestión y trabajo. Pero estar todo el día hablando de un pacto de Estado para un titular, no es suficiente», aseveró.
Gamarra fue especialmente contundente al denunciar el deterioro de los medios de extinción estatales y la obsolescencia de la flota de hidroaviones de élite —los conocidos FOCA—, cuyo número operativo se ha reducido de diez a solo siete aparatos. La dirigente popular cuestionó con dureza que un Gobierno que lleva en el poder desde el 2018 pretenda justificar que los nuevos aviones anfibios no llegarán «como pronto» hasta el 2028, tildando este inmovilismo de «inaceptable» ante la gravedad de la crisis climática.
Para revertir esta falta de previsión, Génova insiste en la vigencia de su plan de 50 medidas presentadas hace un año, reclamando un plan estatal con «financiación estable y plurianual» y la creación de un Sistema Nacional de Protección Civil. En el plano legislativo, el partido de Alberto Núñez Feijoo exige reformar la Ley de Montes para rebajar la burocracia, crear un Fondo Forestal Nacional y declarar las áreas afectadas como «zona de actuación especial de reforestación» para inyectar fondos extraordinarios. La estrategia de los populares pasa por flexibilizar y facilitar los aprovechamientos forestales sostenibles, bajo una premisa clara: «El monte que se utiliza arde menos».