Fernando Castro, técnico del SPIF: «Defendimos una parte importante del perímetro y preparamos una zona para proteger una urbanización»
ESPAÑA
El jefe de área de prevención de incendios de Pontevedra se encuentra en los incendios de Ávila. «Las noches están bien, porque se crea una ventana de oportunidad a la hora de extinguirlos», asegura
09 ago 2026 . Actualizado a las 19:15 h.«Me pillas un poco cansado ahora mismo, pero dadas las circunstancias, estoy bien», dice a través del teléfono Fernando Castro, técnico del SPIF y jefe de área de prevención de incendios de Pontevedra. El pasado viernes le tocó desplazarse a la Comunidad de Madrid desde Galicia para intentar amainar los fuegos activos que están destrozando la sierra. «Hemos venido seis brigadas, tres camiones motobombas con dos conductores cada uno, cuatro agentes forestales y dos helicópteros. También tenemos dos compañeros dándonos apoyo e instalando nuestro puesto de mando», explica. Además de la maquinaria pesada tipo buldócer, el equipo desplazado organiza el trabajo en dos grupos. «Lo que hemos hecho es dividir el contingente para servir y hacer dos turnos, tratando de dar apoyo las 24 horas. La mitad trabaja en el turno de mañana y tarde y el resto en el de la noche», afirma.
La zona en la que se encuentran está en el sector Iruelas-Tiemblo. «El incendio está en la Sierra de Gredos. El fuego en el que actuamos está en la provincia de Ávila, pero hay otro muy próximo que ya pertenece a la Comunidad de Madrid, en la localidad de San Martín de Valdeiglesias. Estamos pendientes de su evolución, porque nuestras labores pueden verse afectadas. De hecho, ya ha tenido un salto de una carretera, y hemos tenido que reposicionarnos», indica. Sobre la evolución, Castro no puede ser preciso. «El incendio se sectoriza. A nosotros se nos asigna uno en concreto en el que trabajamos todo el día. Así no tienes esa visión global que sí tienen los técnicos del puesto de mando», indica. Eso sí, cuando el sol se oculta, aparece algo de tregua. «Las noches están bien, porque se crea una ventana de oportunidad a la hora de extinguirlos», apunta.
Aun así, el técnico no pierde la esperanza. «En incendios tan grandes, hacemos una labor que parece muy pequeña, pero son labores en las que siempre te queda la satisfacción cuando ves que están bien ejecutadas. Tenemos el objetivo de que lo que vamos trabajando quede seguro y no haya que volver atrás. Eso lo hemos conseguido. Incluso a la hora de trabajar en el perímetro se ha hecho una defensa de una vivienda y se preparó una zona para proteger una urbanización», concluye.