Mouliaá denuncia a Errejón por calumnias y revela que la policía intervino su tienda de cannabis
ESPAÑA
La actriz acusa al exdiputado de manipular sus conversaciones privadas y califica de «violencia institucional» que los agentes se llevaran 3.000 euros en productos de su negocio
15 may 2026 . Actualizado a las 17:11 h.Elisa Mouliaá contraataca. La actriz volvió este jueves a los juzgados para presentar una nueva denuncia contra Íñigo Errejón por la presunta comisión de delitos de calumnias, contra el honor y revelación de secretos tras la difusión pública, según sostiene, de una conversación privada correspondiente a julio del 2025 por parte del exdiputado de Sumar.
La ofensiva de Mouliaá coincide con el estreno de su nueva representación legal. Detalla que dicha conversación con Errejón, aportada en la causa abierta por un presunto abuso sexual continuada por parte de este, que habría tenido lugar en Madrid en el 2021, habría sido «presuntamente editada y difundida de manera parcial», omitiendo «fragmentos relevantes para la correcta comprensión del contexto y remitiéndose posteriormente a distintos medios de comunicación». Una situación que le habría generado un «grave perjuicio reputacional y personal».
Según el mismo texto, en los fragmentos silenciados de esa conversación, una tercera persona, «identificada como Soraya» -una de los testigos del citado procedimiento y antigua amiga de Mouliaá- , realizó manifestaciones «especialmente relevantes para la comprensión íntegra del contexto», refiriéndose presuntamente al comportamiento de Errejón «en términos profundamente críticos y calificándolo como 'baboso' y 'cerdo'».
«La denunciante considera que la exclusión de dichos fragmentos habría alterado sustancialmente el sentido global de la conversación, ofreciendo una versión parcial e incompleta de los hechos al ser posteriormente difundida a medios de comunicación y opinión pública», destaca el comunicado del despacho de su nueva abogada, Elena Vázquez.
«Desgaste emocional»
Esta denuncia se presentó apenas unas semanas después de que Errejón ratificara ante el juez otra querella contra Mouliaá precisamente por que ella dijera que «extorsionó» a dos testigos, la citada Soraya y su novio Borja, propietarios del piso en el que se celebró la fiesta en la que presuntamente se produjeron las presuntas agresiones sexuales.
Además de la presentada contra Errejón, Mouliaá interpuso otra denuncia relacionadas con hechos que asegura constituyen una «grave vulneración» de sus derechos fundamentales, de su honor, de su intimidad y de la tutela judicial efectiva. En concreto, asegura ser víctima de «violencia institucional» por un trato «desproporcionado, lesivo y profundamente dañino» a nivel jurídico y mediático por estos hechos. Para ello, señala que sigue sin decidirse la apertura de juicio oral de la causa contra Errejón (está a la espera de un pronunciamiento de la Audiencia Provincial de Madrid sobre los recursos), pese a existir «un auto judicial» previo dictado por el juez instructor acordando la continuación del procedimiento.
«Esta situación está generando un importante desgaste emocional, económico y reputacional, agravado por una intensa exposición mediática y por diversos episodios que, según denuncia, están siendo actualmente objeto de investigación policial», agrega su representación jurídica en el comunicado difundido este jueves.
Entre esos episodios, se menciona una actuación policial presuntamente efectuada en su establecimiento comercial Greenery Ponzano de Madrid, dedicado a la venta de diferentes productos blandos derivados de la marihuana, como aceites, vaporizadores, flores y cosméticos, en la que asegura que «fueron intervenidos productos valorados en más de 3.000 euros». También denunció, sin dar más detalles de a quién considera responsable, que el pasado 7 de mayo sufrió una «grave inundación» en su vivienda habitual por la rotura de una tubería comunitaria, incidente que habría provocado importantes daños materiales en techos, paredes y suelos, encontrándose actualmente pendiente de valoración pericial.