Mueren dos agentes de la Guardia Civil durante una persecución a una narcolancha en Huelva

Melchor Saiz Pardo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Europa Press

Otro ha resultado herido de gravedad y uno más de carácter leve al chocar una de las nuevas patrulleras ultraveloces con otra embarcación del cuerpo

11 may 2026 . Actualizado a las 16:33 h.

Nueva tragedia en la lucha contra el narco en el sur de España. Dos agentes de la Guardia Civil —un capitán y un marinero— fallecieron este viernes tras producirse una colisión entre dos patrulleras del Servicio Marítimo del instituto armado durante una persecución a una narcolancha. Como consecuencia del impacto, otros dos agentes resultaron heridos de gravedad y un tercero sufrió lesiones de carácter leve.

Según precisaron fuentes de la investigación, el incidente mortal ocurrió a unas 80 millas de la costa de Huelva, mientras las dotaciones oficiales realizaban una maniobra al límite durante la persecución a una planeadora cargada de droga frente a las costas de Punta Umbría y Mazagón. El primera agente fallecido —de nombre Germán, natural de Cartagena (Murcia) y adscrito al Servicio Marítimo de la Guardia Civil, donde había prestado servicio anteriormente en Algeciras— fue alcanzado de lleno en el impacto y murió en el acto. Posteriormente falleció el segundo funcionario, un capitán de los barcos, Jerónimo, por las graves heridas, golpes y hematomas sufridos durante el impacto.

El accidente se produjo entre la patrullera Río Antas (una velocísima nave de 13 metros que entró en servicio hace solo cinco meses y que especialista en interceptación de embarcaciones rápidas) y otra goma semirrígida del cuerpo, una de las lanchas fueraborda que la Guardia Civil reutiliza para el servicio tras ser incautadas a los narcos debido a su velocidad y maniobrabilidad.

Riesgo de hundimiento

Dada la violencia del choque entre las dos embarcaciones oficiales, la Guardia Civil tuvo que pedir ayuda a la Armada para remolcar a puerto las dos naves siniestradas ante el riesgo de hundimiento. Un helicóptero y una embarcación del Servicio Adjunto de Vigilancia Aduanera se desplazaron igualmente desde la base de Aduanas en Cádiz para socorrer a los dos navíos accidentados.

Este fallecimiento en el marco de la lucha contra las mafias del hachís y la cocaína en el suroeste peninsular no es el primero. La noche del 9 de febrero del 2024, otros dos agentes de la Guardia Civil fueron asesinados y cuatro resultaron heridos —uno de ellos de extrema gravedad— al ser arrollados intencionadamente por una narcolancha en el puerto de Barbate, en la provincia de Cádiz. Aquel incidente, además de poner de manifiesto la violencia de los pilotos y ocupantes de estas semirrígidas, marcó un punto de inflexión en las demandas de seguridad para los efectivos destinados a la interceptación de este tipo de vehículos náuticos.

Un año después, en febrero del 2025, el ocupante de una narcolancha murió al caer al agua durante otra persecución con la Guardia Civil en la desembocadura del Guadalquivir.

Se da la circunstancia de que la muerte del agente en acto de servicio se produjo en el momento exacto en el que el ministro del Interior, en la Dirección General del cuerpo, sacaba pecho de cómo la Guardia Civil había golpeado el «corazón de las rutas marinas atlánticas de la droga» que llega a Europa con la intervención, al sur de Canarias, de un buque que transportaba la cifra récord de 30 toneladas de cocaína.

Fernando Grande-Marlaska, que destacó el «salto estratégico de calado» de la respuesta policial, presentó además este viernes otro operativo internacional que ha permitido la incautación de 11 toneladas de cocaína y 8,5 de hachís.

Más de 240 operaciones desde el 2018 en el litoral andaluz contra el tráfico de estupefacientes 

Los agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado acumulan más de 240 incidentes en operativos policiales contra el narcotráfico desde que se lanzó el Plan Especial de Seguridad del Campo de Gibraltar, en vigor desde el 2018 y que abarca a todas las provincias de la costa andaluza y Sevilla.

Este plan fue renovado este año con una dotación de 38,2 millones de euros en las mismas seis provincias andaluzas en las que ya opera, dejando un balance hasta ahora de más de 47.800 operaciones en las que se ha intervenido 2,2 millones de kilos de droga —el 85 % hachís—, así como 3.100 armas de fuego o más de 2.000 embarcaciones o dos millones de litros de gasolina.

En una respuesta parlamentaria, a la que ha tenido acceso Europa Press, el Gobierno señaló que desde el año 2018 hasta noviembre del 2025 este plan dejó un balance «de 244 incidentes hacia las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado con motivo de sus actuaciones frente a grupos o redes criminales», sin precisar la gravedad de estos incidentes. El Ejecutivo subrayó el refuerzo «muy considerable» de los recursos dotacionales de las unidades y servicios de las plantillas policiales afectadas, que se incrementaron más de un 14 %, con 26.262 agentes entre policías nacionales y guardias civiles.

Críticas de las asociaciones

Las asociaciones profesionales rebaten estos datos. Desde la AUGC, mayoría en la Guardia Civil, recuerdan que «el narcotráfico no eligió Huelva por azar» sino porque la creciente presión policial en el Campo de Gibraltar empujó a las organizaciones criminales hacia el oeste, consolidando la costa onubense como uno de los principales puntos de entrada de droga a Europa. Desde la AUGC recuerdan que en la Comandancia de Huelva hay 300 agentes menos de los que debería tener, «un déficit cercano al 20 % de su plantilla teórica» y que cuentan con la mitad de agentes especializados en lucha antidroga que la de Cádiz.