El jefe de Adif se niega a dimitir pese a la presión: «No hay fallo en mi actuación»

Álvaro Soto MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Pedro Marco de la Peña, director del ADIF, en la comisión de Transportes del Congreso
Pedro Marco de la Peña, director del ADIF, en la comisión de Transportes del Congreso Jesús Hellín | EUROPA PRESS

Marco de la Peña libra un tenso pulso con el PP en el Senado, mientras el presidente de la CIAF apunta a la falta de mantenimiento del gestor ferroviario

26 may 2026 . Actualizado a las 12:45 h.

La primera jornada de la comisión de investigación del Senado sobre el estado de la red ferroviaria en España estuvo marcada por la tensión. El PP, que ha impulsado este grupo de trabajo en la Cámara Alta, exigió la dimisión del presidente del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), Luis Pedro Marco de la Peña, al que señaló políticamente por el accidente de Adamuz, que dejó 46 muertos. En su comparecencia, sin embargo, Marco de la Peña trató de eximirse de cualquier responsabilidad en el siniestro. El senador popular Juan José Sanz Vitorio fue el encargado de ejercer presión sobre el presidente de Adif. En un interrogatorio sin concesiones, Sanz acusó a Marco de la Peña de carecer de «fuerza moral» para continuar en el cargo. «Pero no va a dimitir porque no le deja el ministro de Transportes; es su escudo», afirmó Sanz, quien elevó la responsabilidad del accidente hasta Óscar Puente.

«No he hecho nada de lo que no me sienta orgulloso. He realizado un examen de conciencia sobre mis actos y acciones como responsable de la vía y no he encontrado nada que, por acción u omisión, haya podido contribuir a evitar el accidente. No voy a dimitir porque tengo un compromiso con la verdad, con defender la profesionalidad de mis trabajadores y con hacer lo imposible para que esto no se vuelva a repetir», respondió Marco de la Peña, quien solo dejó abierta la posibilidad de abandonar su cargo si la investigación judicial demuestra su responsabilidad.

El presidente de Adif negó que el gestor ferroviario retirara pruebas del lugar del accidente sin autorización judicial y afirmó que dicho material no es clave para la investigación. Por el contrario, apuntó que, con esta actuación, la empresa consiguió preservar elementos de la vía que pueden permitir ahora conocer las causas del siniestro. De hecho, Marco de la Peña instó a esperar al informe definitivo para confirmar si el accidente se produjo por una rotura de la vía. «No es un problema de mantenimiento», aseveró. En cambio, el máximo responsable de Adif sí reconoció que los proveedores de la soldadura «no han sabido responder» a algunas preguntas planteadas por el gestor sobre la trazabilidad y certificación de este elemento, aunque, en términos generales, eximió a la empresa de responsabilidad en el suceso.

Sin embargo, en la comparecencia que abrió la jornada en el Senado, la conclusión fue muy diferente. El presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), Iñaki Barrón, explicó que, según las pesquisas, la causa del siniestro de Adamuz apunta «únicamente al estado de la infraestructura», y que, de confirmarse esta hipótesis, la responsabilidad recaerá sobre Adif como gestor de la misma. «Adamuz apunta a un fallo de infraestructuras», resumió el especialista, quien exoneró a los operadores de los trenes siniestrados, Renfe e Iryo, calificándolos como «más víctimas que causantes».

Barrón indicó que viajar en tren «por supuesto que es seguro» y que el siniestro de Adamuz, ocurrido el pasado 18 de enero, «fue un accidente fortuito con una carga enorme de mala suerte». No obstante, admitió que existe un «deterioro de las infraestructuras» ferroviarias que se ha traducido en un aumento de los siniestros notificados: «138 en 2025». En cualquier caso, añadió que las roturas de carril ocurren «con relativa frecuencia» y estimó que en España se producen «más de cien al año, dos por semana», aunque la mayor parte no tiene consecuencias.

Barrón expuso que todos los accidentes «son evitables, pero a posteriori», y reforzó la hipótesis de que el siniestro se produjo por una rotura en el carril, concretamente «en la soldadura». «Hay indicios de que un punto en la soldadura ha fallado, pero eso no quiere decir que [la soldadura] se hiciera bien o mal», explicó.

Triple problema

En un análisis más amplio, Barrón considera que el sistema ferroviario español sufre un triple problema de «gobernanza, gestión y planificación» en el que destaca la separación entre la infraestructura (Adif) y la prestación del servicio (Renfe). «Aunque ya sé que es pecado decirlo, no estoy en absoluto de acuerdo con la separación entre gestión de infraestructura y operaciones», enfatizó, comparando la situación actual con una orquesta que debería funcionar «solo con un director».

El experto fue muy crítico con las inversiones ferroviarias de los últimos años: «Falta coordinación en el sistema. Se ha destinado mucho dinero, pero mal empleado. Hemos abusado de los titulares sobre la llegada del AVE a León o Alicante y se ha dado prioridad a la construcción de nuevas vías», lo cual no debería «ser incompatible con el mantenimiento», subrayó.