Las llamadas al 112 del día antes de la tragedia de Santander: «Hay un puente que está roto, cedido. Si pasa un grupo se caen y se matan»
ESPAÑA
Santander expedienta al policía local que no actuó ante el aviso sobre el estado de la pasarela que colapsó en la playa de El Bocal y dejó seis muertos
06 mar 2026 . Actualizado a las 13:49 h.Fernando Cabellos llamó al 112 a las 12.13 horas del lunes para alertar del peligroso estado de la pasarela de madera que el martes se vino abajo en Santander y provocó la muerte de seis jóvenes estudiantes, tres de ellos vizcaínos. Dos minutos después de esa conversación telefónica, el servicio de Emergencias dio traslado del aviso a la Policía Local de la capital cántabra. En la primera de las llamadas, según las transcripciones, el vecino dice literalmente que «hay un puente que está roto, cedido». «Si pasa un grupo se caen y se matan», añade. Insiste unos segundos después: «Si pasa un grupo se cae abajo». La llamada dura un minuto y 24 segundos. A las 12.15, la operadora del 112 se pone en contacto con la Policía Local y les traslada lo siguiente: «Llaman para decir que hay un puente de madera que está roto y que, si no se señaliza, el que pase por encima puede caer a las rocas».
Cabellos vive en el barrio Bolado de Monte, cerca de la playa de El Bocal, donde la tragedia se ha cobrado las vidas de Eunate Hervas, Xabier Bayón, Celia Lage, Lucía San Martín, Lluna Vallejo y Elena Sirbu —el cadáver de esta última fue encontrado ayer en el mar—. Al hombre le gusta pasear y no suele perdonar ningún día su caminata de dos horas por el litoral norte de Santander. Por eso, conoce muy bien cada camino y cada paso. Cruzaba a menudo la pasarela que se desprendió el martes. A veces solo, otras con su mujer y también con su nieto. Asegura que el domingo la estructura estaba como siempre. Pero el lunes, no.
«El acceso que mira hacia La Maruca había cedido unos 20 centímetros y se movía mucho cuando pasé». Tras atravesarla, se asomó por debajo y vio que la viga de hormigón que la sostenía «estaba suelta». Por eso, en cuanto llegó a su casa, descolgó el teléfono. No es una persona dada a dar la voz de alarma cuando ve algún desperfecto, pero sabía que esto era urgente y marcó el 112. «Era vital tomar medidas. Si se movía tanto cuando pasé yo, iba a caerse si pasaban varias personas a la vez».
El 112 llama a la Policía Local: «Llaman para decir que hay un puente de madera que está roto y que, si no se señaliza, el que pase por encima puede caer a las rocas»
Lunes 2 de marzo. 12.15 horas. «Me quedará siempre la duda». Esa misma tarde escuchó las ambulancias. Y tuvo claro a dónde se dirigían: «Sabía que iban a la pasarela». Salió de casa y un vecino le dijo que se habían caído siete personas. «Supe que se habían muerto. Desde el puente hay unas vistas al precipicio donde ves todas las rocas y el mar. Es una vista muy bonita, pero peligrosísima. La gente se para allí a verlo, yo lo hacía con mi nieto, que tiraba piedras y fíjate cómo es el agujero al mar que pocas veces daba con la piedra en el agua, normalmente caía en las rocas». Por esa experiencia sabía que, si el puente se había desprendido, quien estuviera sobre él se habría dado contra las rocas antes de llegar al agua, por lo que sobrevivir era casi imposible.
Un vecino llama al 112: «Es en El Bocal. Está roto. Si pasa un grupo se cae abajo (repite por segunda vez)»
Lunes 2 de marzo. 12.13 horas. Antes de que se produjera el accidente, ningún servicio de Emergencias contactó con él. Después sí. «Me llamaron al día siguiente del desprendimiento, tanto la Policía Local como la Nacional, para confirmar que era yo quien había llamado al 112 para alertar de lo ocurrido».
Santander expedienta al policía local que no actuó ante el aviso sobre el estado de la pasarela que colapsó y dejó seis muertos
El Ayuntamiento de Santander incoará expediente informativo y sancionador al agente de la Policía Local que «no hizo su trabajo» al ser avisado por la sala del 112 del mal estado de la pasarela de El Bocal el día antes de ocurrir el accidente que ha causado la muerte de seis jóvenes por el colapso de este puente. Así lo ha anunciado este viernes en rueda de prensa la alcaldesa de Santander, Gema Igual, que ha reconocido que la cadena de respuesta de la Policía Local «falló». Según ha podido confirmar Europa Press, el Servicio de Emergencias 112 recibió la llamada de un ciudadano que alertó del mal estado de la pasarela de El Bocal el día antes de ocurrir el accidente y seguidamente dio aviso a la Policía Local de Santander. En concreto, un vecino llamó al 112 el pasado lunes para avisar de que el puente de madera estaba roto y que si pasaba alguien se podía caer. Acto seguido, la gestora de sala del Centro de Atención a Emergencias llamó a la Policía para trasladar el mensaje, según ha podido confirmar esta agencia.