Sánchez presume de su perfil contrario a Trump y afirma que ser proatlántico no significa «sumisión»
ESPAÑA
«Hay una forma española y progresista de hacer las cosas, y funciona», asegura en una entrevista en el semanario de izquierda británico The New Stateman
30 ene 2026 . Actualizado a las 17:17 h.«Hay una forma española y progresista de hacer las cosas, y funciona». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, presume en una entrevista a la revista británica The New Stateman de sus posiciones contrarias a las del presidente norteamericano, Donal Trump. «Somos un Gobierno proatlántico», asegura el jefe del Ejecutivo, «pero eso no significa sumisión». Respecto a su negativa a aumentar el gasto en defensa hasta un 5 % del PIB, un objetivo al que se comprometieron el resto de países de la OTAN, Sánchez la justifica asegurando que pondría en peligro el gasto social. Defiende por ello un enfoque más sostenible: pensar en capacidades que permitan llegar un año al «2 % del gasto total en defensa, al 3 % otro año, al 1 % en otro, pero no al 5 % todos los años». A veces, sostiene el jefe del Ejecutivo, «es más sensato gastar más dinero en cooperación al desarrollo o en reforzar el multilateralismo que simplemente comprar armas a la industria de defensa estadounidense».
En su resumen de la entrevista, la revista, indica que la postura de Sánchez sobre Gaza es «la que más lo distingue» y asegura que es «el dirigente europeo de mayor rango que ha utilizado la palabra genocidio» para describir la guerra de Israel en Gaza. El líder del PSOE cuestiona que los líderes occidentales hayan incurrido en «dobles raseros» en su respuesta a lo que ocurre en Gaza. «Nosotros somos coherentes, somos consistentes», afirma.
«El icono de izquierda»
Entre los asuntos que trata el semanal británico, que define a Sánchez como el «icono de la izquierda europea» y destaca que fue «un atleta natural» que «frecuentó los círculos de break dance», está también el decreto del Gobierno que permitirá la regularización de inmigrantes en España. «La inmigración tiene una dimensión moral, pero también una dimensión pragmática», sostiene Sánchez, explicando que existe una «fría realidad demográfica» a la que las sociedades occidentales deben enfrentarse y preguntarse «si abrimos nuestras sociedades y estimulamos el crecimiento o si nos cerramos y nos encogemos».
Sánchez aborda la relación con el Reino Unido y afirma que «la cuestión de Gibraltar era como un obstáculo que había que superar». Señala que tanto él como el primer ministro británico Keir Starmer reconocen la «clara necesidad» de aprender el uno del otro. Y, cuestionado acerca de si España apoyaría el reingreso del Reino Unido en la UE, contesta rotundo que «absolutamente». «Echamos de menos al Reino Unido dentro de la Unión Europea. Creo que hay una clara necesidad de volver a contar con el Reino Unido, especialmente hoy en día», asegura.