Mario, el opositor fallecido en Adamuz que nació y murió el mismo día

José Antonio Guerrero MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Atlas

Su familia, que estudia emprender acciones legales, le esperaba con una tarta para celebrar su cumpleaños. «A las siete nos dijeron que mi niño estaba desaparecido y a las nueve que estaba muerto. ¡Dos horas después, por Dios!»

22 ene 2026 . Actualizado a las 09:46 h.

Mario Jara cumplió 42 años el día de su muerte. Mario, cordobés de nacimiento y residente en Huelva, regresaba a casa tras haber acompañado voluntariamente a sus alumnos onubenses a Madrid para realizar unas oposiciones de Instituciones Penitenciarias. Tras terminar las pruebas él y sus compañeros tomaron en Atocha el Alvia que, a la altura de Adamuz, chocó contra los vagones descarrilados del Iryo que circulaba en sentido contrario. Al parecer se encontraba con otros colegas de la oposición tomándose una coca cola en el vagón cafetería del tren. En Huelva, como cuenta Miguel, su padrastro, toda su familia le esperaba con una tarta y velas para celebrar su 42 cumpleaños.

Cuando se enteraron del accidente ferroviario, Miguel se quedó «helado». Inmediatamente echaron mano del móvil para marcar su número, «pero ya no cogía el teléfono». Tanto Miguel como Charo, la madre de Mario, se desplazaron rápidamente hasta Córdoba, en concreto al Centro Cívico Poniente Sur, junto a la plaza de toros de la ciudad, donde se atiende e informa a los familiares de las víctimas que aún no han podido ser identificadas.

Este miércoles por la mañana, a la salida del centro cívico, tanto Miguel como Charo realizaban unas breves declaraciones a los medios para agradecer la atención recibida por el personal de Protección Civil y de Cruz Roja, desplegados en el interior del edificio, donde aún se encuentran miembros de al menos una veintena de familias. Con lágrimas en los ojos, Charo ha compartido su dolor con los periodistas: «A las siete de la tarde (por la tarde de ayer) mi niño estaba desaparecido y a las nueve estaba muerto. ¡Dos horas después, por Dios, dos horas después», se lamentaba con un nudo en la garganta.

Rota por el dolor, Charo recordaba esa tristísima coincidencia de la muerte de su «niño» el mismo día de su cumpleaños. «Nació en Córdoba un 18 de enero y ha muerto un 18 de enero. El domingo cumplía 42 años, ay... ya no puedo seguir hablando. Solo quiero dar las gracias», decía sin apenas poder articular palabra.

Un buenazo de casi 2 metros

Miguel sí atendió a los medios unos minutos más para contar que Mario era «buenazo, un tío de cerca de dos metros que era una persona enormemente buena». Cuenta Miguel que su hijastro se levantó de su asiento para ir a comer algo al vagón cafetería del Alvia junto con otros profesores y alumnos, dos de ellos también fallecidos en el siniestro en ese mismo vagón. «Yo hablé con él a las seis menos cuarto de la tarde, dos horas antes del accidente. Me dijo que no había comido y que en la cafetería comería algo, que se tomaría una Coca-Cola y un paquete de patatas hasta que llegara a Huelva».

A Miguel la noticia del accidente le sorprendió haciendo deporte en la calle. «Me quedé frío, frío, frío. Estuvimos llamando a Mario, pero no cogía el teléfono», y ya relata el calvario de «coger el coche todo nervioso», conducir hasta Córdoba «y encontrarte aquí con estas circunstancias».

Miguel también recordó que su hijastro nació el 18 de enero de 1984 en Córdoba, y que se fue a vivir con tres años a Huelva. «Y la criatura ha venido a parar a morir a Córdoba... y la madre esperándole en Huelva con la tarta, con la comidita, todo preparado porque vivía con la madre... en fin».

Miguel destacó el apoyo recibido por el personal de Protección Civil, de Cruz Roja y de los empleados de Renfe, pero dice que «los de arriba» de Renfe se han «portado, lo voy a decir claro, asquerosamente. Lo peor de lo peor. Todos los chavales que han estado ahí, han trabajado, pero en el momento en que dependían de Madrid o de las altas esferas se ralentizaba todo. Y lo han sufrido tanto ellos como nosotros». En este sentido, y más allá de las causas del accidente ferroviario en el que han perdido la vida Mario y otras 42 personas, que aún se siguen investigando, avanzó que la familia estudia acciones judiciales contra Renfe «porque han estado jugando con nosotros».