Los líderes autonómicos focalizan el año nuevo en vivienda e inmigración

m. a. alfonso MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Imanol Pradales, Isabel Díaz-Ayuso y Emiliano García-Page.
Imanol Pradales, Isabel Díaz-Ayuso y Emiliano García-Page. EFE

El lendakari Pradales advierte a Sánchez de los retrasos en el autogobierno

01 ene 2026 . Actualizado a las 20:26 h.

La vivienda y la inmigración protagonizaron los tradicionales mensajes que hacen cada 31 de diciembre los presidentes autonómicos. También los llamamientos a «frenar» la crispación política coparon los mensajes de los líderes, entre los que debutaba Juanfran Pérez-Llorca, al frente de la Comunidad Valenciana. Y el lendakari Imanol Pradales, que mostró su preocupación por la crisis habitacional y situó el acceso a la vivienda como una de sus prioridades, advirtió al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, sobre la veintena de traspasos pendientes que el PSOE y el PNV pactaron cerrar en el 2025. «Vamos tarde y la paciencia se agota», avisó.

También el presidente de Asturias, el socialista Adrián Barbón, señaló que «junto con el fortalecimiento de los servicios públicos, el derecho a la vivienda continuará siendo una prioridad indiscutible». Populares, peneuvistas y socialistas coincidieron en la que, desde hace más de un año, señala el CIS como principal preocupación de los españoles. Y sobre la inmigración, la presidenta de Baleares, la popular Marga Prohens, exigió «más y mejores medios» al Gobierno central y a la UE para combatir a las mafias que «se lucran de la desesperación» de estas personas.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, que pondrá en juego su mayoría absoluta en los comicios de junio, sacó pecho de la «estabilidad» de su comunidad en un mensaje en el que obvió problemas como los de los cribados por el cáncer de mama. «Aquí aprobamos los Presupuestos todos los años, como corresponde. Cumpliendo nuestras obligaciones, con seriedad y compromiso. Aquí no se adelantan las elecciones, aquí se vota cuando toca porque la responsabilidad prima por encima de todo. Por encima de cualquier oportunismo político, por encima de cualquier posible ventaja frente al adversario político, está el interés general de los andaluces», aseguró.

El popular Alfonso Fernández Mañueco, en un guiño al año electoral en Castilla y León, quiso poner en valor «la estabilidad» de la región. Mañueco remarcó que su Ejecutivo «ha gestionado con eficacia» e hizo un balance del año en el que «ha crecido la economía, tenemos más gente que nunca trabajando y con los impuestos más bajos de nuestra historia».

El presidente de Aragón, Jorge Azcón, que adelantó elecciones tras no lograr aprobar los Presupuestos del 2026, sacó a relucir el debate por la financiación autonómica y pidió un sistema «que no privilegie a otras comunidades y que tenga en consideración la realidad social de Aragón».

La presidenta más combativa con el Gobierno central, la jefa del Ejecutivo madrileño, Isabel Díaz Ayuso, defendió Madrid como la región que «mejor conecta las tradiciones con las tendencias, sin sectarismo, la que pone freno a los totalitarios y a las ideologías que solo sirven para dividir, enfrentar y empobrecer». Y parafraseó el mensaje que pronunció el rey Felipe VI en Nochebuena: «Podremos lograr nuestros objetivos, con aciertos y errores, si los emprendemos juntos; participando todos, orgullosos, de este gran proyecto de vida en común que es España».

La presidenta de Navarra, la socialista María Chivite, recordó que en este 2025 afloraron varios presuntos casos de corrupción, algunos de ellos que implican al PSOE, como el que afecta al ex secretario de organización Santos Cerdán y al exministro José Luis Ábalos. Durante su mensaje de fin de año, afirmó que «la reputación de Navarra no la van a manchar quienes se aprovechan de ella».

El debutante Pérez Llorca eligió Utiel, una de las localidades más afectadas por la dana del 2024, como telón de fondo para su discurso. En el gobierno tras la dimisión de Carlos Mazón en noviembre, tuvo palabras de recuerdo para los afectados por las riadas: «Un año después, la Comunidad Valenciana sigue recuperándose de la peor catástrofe de su historia [...]. Estoy decidido a que ningún vecino vuelva a pasar miedo cuando llueva», zanjó.

Un barón socialista crítico con las políticas del Gobierno central, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, instó a la ciudadanía a que no deje que la crispación «se cuele en sus mesas en estas fiestas». A su juicio, «no merece la pena el enfrentamiento personal, que es tanto como seguirle el juego a los políticos que crean la crispación y el frentismo. No le sigan el juego a los que buscan el enfrentamiento para esconder sus miserias», pidió.