El Gobierno consigue salvar cinco votaciones en el último pleno del año 2025 pese a su debilidad parlamentaria
11 dic 2025 . Actualizado a las 20:33 h.El Gobierno se enfrentó este jueves en el Congreso a las últimas votaciones del año en un momento de máxima debilidad del Ejecutivo tras la decisión de Junts de romper con el PSOE. La sesión sirvió para comprobar la situación de minoría parlamentaria del Gobierno de coalición, que vio cómo la Cámara Baja rechazaba por segunda vez la senda de estabilidad presupuestaria presentada por la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. El resultado final fue de 177 votos en contra (PP, Vox, Junts y UPN), 166 a favor y cinco abstenciones (Podemos y la exdiputada de Sumar Àgueda Micó).
Unas cifras que auguran la imposibilidad de que el Ejecutivo saque adelante los Presupuestos para el año 2026, que aún no han sido presentados. A pesar de la derrota, el Gobierno llevará ahora las cuentas públicas al Congreso, pero ajustándose a los objetivos de estabilidad incluidos en el plan fiscal estructural remitido a la Unión Europea el pasado año, en lugar de a los rechazados este jueves. Pero, durante el debate, el portavoz de Junts Josep Maria Cruset ya advirtió al Gobierno de que incumplir con Cataluña tiene consecuencias. «Ni objetivos hoy ni Presupuestos mañana», señaló.
Montero aseguró que no se puede explicar que «ofreciendo un mayor margen» de gasto algunas formaciones votaran en contra. «Solo se puede explicar porque hay algunos partidos de esta cámara que están instalados en el no por el no», lamentó, y añadió que «quien realmente se perjudica si no se aprueba la senda de estabilidad son las propias comunidades autónomas».
Pese al nuevo varapalo parlamentario a la tramitación de los Presupuestos, el Gobierno se aferró al hecho de que en la misma sesión de este jueves logró sacar adelante la ley para de atención al cliente y la reforma de la dependencia, además de convalidar tres decretos: el de ayudas a la recuperación de la isla de La Palma tras la erupción del volcán, el de la subida salarial para los empleados públicos y el que favorece la actividad inversora de ayuntamientos y comunidades utilizando su superávit presupuestario para inversiones sostenibles.
El Congreso aprobó además retrasar la entrada en vigor hasta el año 2027 de Verifactu, el nuevo sistema de facturación electrónica en tiempo real que plantea Hacienda para evitar fraudes. El Gobierno accedió a ese retraso tras las presiones de Junts, que lideró la propuesta del aplazamiento, con lo que la iniciativa salió adelante con 179 votos a favor.
Sánchez vota telemáticamente
Para salvar esa votación fue necesario un acuerdo en el último momento con ERC, a cambio de que el Ejecutivo se comprometiera a revisar el uso que pueden hacer los ayuntamientos del superávit y lo destinen a políticas sociales. Las votaciones de este jueves permitieron aprobar también el bloqueo de las llamadas telefónicas spam.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ausentó de la sesión después de que este miércoles pidiera el voto telemático, dado que las 16.45 horas participaba por videoconferencia desde la Moncloa en una reunión de la Coalición de Voluntarios por Ucrania.