El Supremo confirma el procesamiento de Puigdemont por malversación y desobediencia

la voz REDACCIÓN / AGENCIAS

ESPAÑA

Imagen de archivo de Carles Puigdemont durante el segundo congreso de JxCat en Francia.
Imagen de archivo de Carles Puigdemont durante el segundo congreso de JxCat en Francia. David Borrat

El alto tribunal  también rechazó los recursos de Comín, Ponsatí y Puig

28 jun 2023 . Actualizado a las 22:12 h.

El Tribunal Supremo ha confirmado el procesamiento del expresidente catalán Carles Puigdemont por malversación agravada y desobediencia, tras la reforma del Código Penal impulsada por el Gobierno que derogó la sedición.

La Sala de apelación del alto tribunal ha rechazado los recursos de apelación de Puigdemont y de los exconsejeros Antonio Comín, Clara Ponsatí y Lluís Puig contra la decisión de mantener su procesamiento, acordada por el magistrado Pablo Llarena.

Y ha hecho lo mismo con el recurso de Vox, que ejerce la acusación popular, que pedía añadir el delito de desórdenes públicos agravados en sustitución del delito de sedición, derogado por la reforma, por entender que los elementos de ambos tipos penales son distintos.

«Los encausados desplegaron e impulsaron una desobediencia civil y una insurrección institucional orientada a alterar el orden constitucional, sin ninguna llamada a la violencia, no unos desórdenes públicos por medio de la violencia», dice la Sala.

Los magistrados siguen así la línea fijada por el tribunal que juzgó a los líderes independentistas que hace unos meses rechazó calificar los hechos como desórdenes públicos y explicó que la reforma de la malversación no altera el procesamiento por este delito, ni cabe incluir los hechos en los nuevos subtipos atenuados fijados, que se cometen cuando no existe ánimo de lucro.

En la vista de apelación, la defensa del expresidente pidió anular las órdenes nacionales de detención y revocar el procesamiento de Puigdemont y de los exconsejeros para «que se adapte el procedimiento a la realidad gestada por el poder ejecutivo y legislativo» porque «ninguno es responsable del desaguisado de una reforma penal deplorable».

En su opinión, el auto de procesamiento había quedado «desfasado» y obsoleto debido al «transcurso del tiempo y algunos hechos» tales como la sentencia del procés y la reforma penal que deroga la sedición y modifica el delito de malversación, que ha situado a este procedimiento en «un escenario de embrollo procesal».

Pero la Fiscalía respondió que lo único que pretendían los rebeldes es «liar más procesalmente el asunto para seguir planteando nuevas batallas» en los tribunales cuando «todo este empantanamiento procesal no ha sido obra del tribunal, ni de la Fiscalía ni de la Abogacía, ha sido obra de los recurrentes».