El yihadista detenido en Gerona planeaba ametrallar a turistas en las playas de Benidorm

Melchor Saiz-Pardo, Juan Cano MADRID / COLPISA

ESPAÑA

MINISTERIO DEL INTERIOR | EUROPAPRESS

Las fuerzas de seguridad están extremando la vigilancia sobre los radicales por el efecto imitación tras el ataque de Algeciras

28 ene 2023 . Actualizado a las 20:03 h.

Efectivos de la Comisaría General de Información de la Policía Nacional y de la Jefatura de Información de la Guardia Civil detuvieron el pasado miércoles en el barrio de Santa Eugenia de Gerona a un presunto yihadista que, entre otros atentados, pretendía un ametrallamiento masivo de turistas en las playas de Benidorm. El titular del Juzgado de Instrucción número 2 de la Audiencia Nacional, Ismael Moreno, ordenó el viernes el ingreso en prisión comunicada y sin fianza de Fath Allah Benhachem Gharrass, de 28 años, de origen marroquí y nacionalidad española, a quien no le fueron incautadas armas.

El arresto de Benhachem fue posible gracias al aviso del FBI estadounidense por su elevado grado de radicalidad y del proselitismo que realizaba a favor del Daesh en las redes sociales, en internet y, también, en la Deep Web, la red profunda usada por criminales y delincuentes y que está fuera del alcance de la mayoría. Precisamente, la intención del yihadista —que fue capturado dos horas antes de los ataques de Algeciras en los que otro joven marroquí asesinó al sacristán Diego Valencia— era colgar en estas redes del Estado Islámico el ametrallamiento de los bañistas tras grabar el atentado en Benidorm, una de las localidades emblemáticas para el movimiento LGTBI.

El detenido ya había comenzado a efectuar gestiones con otro radical, con el alias Karim el Maghrebi, para adquirir fusiles AK-47, pistolas de 9 milímetros de la marca Glock y cinturones para explosivos.

Efecto imitación

Por otra parte, responsables de la lucha antiterrorista confirmaron que existe la alerta por el llamado «efecto copycat» (imitación) tras el doble ataque en Algeciras, sobre todo porque es la primera vez que en España se recurre al asesinato con arma blanca, que fue una de las técnicas que más promovió el Daesh para aquellos yihadistas que no podían desplazarse a hacer la «guerra santa» del autodenominado Califato.

Sorprendentemente, España no fue hasta ahora objeto de un atentado de estas características a pesar de que se trata del ataque más fácil de perpetrar. Y es precisamente esa facilidad de repetir una acción como la de Algeciras lo que preocupa particularmente. El «ejemplo» Kanjaa —afirman mandos de la lucha antiterrorista— puede inspirar o servir de acicate a otros posibles «lobos solitarios», sobre todo por la fortísima repercusión en los medios que tuvieron los ataques al sacristán y al cura.

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La policía afirma que el yihadista actuó solo en Algeciras tras autoadoctrinarse

M. SAIZ-PARDO / J. CANO / M. BALÍN

¿Un desequilibrado yihadista o un yihadista desequilibrado? Esta es la pregunta que ahora tratan de responder los investigadores de la Comisaría General de Información, pero, en cualquier caso, la presunta enfermedad mental de Yasine Kanjaa no cambia el rumbo de una investigación que, cada vez más, apunta a un atentado integrista tras un proceso exprés de autoadoctrinamiento de una persona ya trastornada.

La tesis principal con la que trabajan los servicios antiterroristas de la Policía Nacional es que este ciudadano marroquí, con antecedentes psiquiátricos y algunos altercados previos en Tánger por su carácter inestable, cuando no violento, actuó sin ayuda en los ataques de la tarde del miércoles en Algeciras (Cádiz) que acabaron con la vida de Diego Valencia, sacristán de la iglesia de La Palma, y dejaron malherido a Antonio Rodríguez, párroco de la capilla de San Isidro.

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