Bronca en el Congreso tras acusar Irene Montero al PP de «promover la cultura de la violación»

La Voz REDACCIÓN

ESPAÑA

La ministra puso como ejemplo las campañas contra la violencia de género de Galicia y la Comunidad de Madrid. El PP se siente insultado y pide otra vez la dimisión de Montero. El PSOE se desmarca de las acusaciones de Irene Montero al PP y le aconseja «no jugar» con la «agresividad verbal»

01 dic 2022 . Actualizado a las 08:35 h.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, ha acusado este miércoles al PP de «promover la cultura de la violación que pone en cuestión la credibilidad de las víctimas», y puso como ejemplo las campañas contra la violencia de género que los gobiernos populares han puesto en marcha en comunidades autónomas como Galicia o la Comunidad de Madrid.

Estas declaraciones han provocado las protestas del grupo parlamentario del PP durante varios minutos y la intervención de la portavoz del mismo en la Cámara baja, Cuca Gamarra, para calificar de «altamente ofensiva» la declaración de la ministra.

«Quiero dejar claro que es altamente ofensivo que una dirigente y una representante política que tiene, nada más y nada menos, que la responsabilidad de dirigir las políticas de Igualdad esté vertiendo estas afirmaciones en relación a un partido que ha luchado y va a seguir luchando por la igualdad en este país», ha apuntado Gamarra.

«Entonces ustedes cómo llaman a decirle a una mujer que vigile su copa en lugar de poner el foco en el agresor», ha preguntado Montero en respuesta a la dirigente popular.

Ante este episodio, la propia presidenta del Congreso, la socialista Meritxell Batet, ha reprochado a la ministra que sus declaraciones no eran «adecuadas» para el Parlamento y ha pedido, en general a los presentes en el Hemiciclo, «contención en el mensaje». «Debemos querer contribuir a la convivencia en la Cámara», ha señalado.

Minutos después de la intervención de Montero en el Congreso, el presidente del PP ha vuelto a responsabilizar a la ministra de Igualdad, «junto con todo el Gobierno», de que haya mujeres desprotegidas o más desprotegidas y de que haya sentencias que rebajan las penas o excarcelan a agresores y delincuentes sexuales.

«Que no se ponga nerviosa, que asuma su responsabilidad, y por favor que no siga embarrando la política española», ha añadido Alberto Núñez Feijoo, para quien es un «disparate que el Gobierno siga sin modificar la ley, sin rectificar la ley y que esta ministra dé lecciones a los demás». «Esta ministra lo que tenía que hacer simplemente es recoger su despacho», ha concluido Feijoo en declaraciones a los periodistas tras recibir el Premio Cambio 16.

En cambio, a ministra de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, se ha sumado a las declaraciones de la ministra de Igualdad y también ha acusado al PP de «promover la cultura de la violación» con campañas como la de la Xunta que «culpa a la víctima de la agresión sexual».

 En esta campaña se observa a una mujer por la noche corriendo, junto al mensaje: 'Te vistes con las mallas de deporte. Vas a correr por la noche. ¿Qué sucede ahora? No debería pasar, pero pasa'. La campaña ha suscitado polémica por poner el foco en la víctima, en lugar de en el agresor.

«No debería pasar, pero pasa. Sí, cuando culpas a la víctima de la agresión sexual porque llevaba mallas e iba a correr por la noche estás promoviendo la cultura de la violación. Lo hace el PP y bien claro se lo ha dicho la ministra de Igualdad. Muy bien», ha comentado Ione Belarra en un mensaje en Twitter.

El portavoz del PSOE en el Congreso, Patxi López, se ha desmarcado este miércoles de la acusación que Irene Montero ha lanzado al PP y le ha advertido de que no debería «jugar» con este tipo de declaraciones puesto que ella misma ya ha experimentado esa «agresividad verbal».

«No me han parecido las mejores palabras después de todo lo que hemos vivido en este Congreso, y precisamente ella que ha vivido esa agresividad verbal no debería jugar con esto», ha señalado en declaraciones a los medios en los pasillos del Congreso que recoge Europa Press.

Lista de «palabras prohibidas»

Lo ocurrido esta mañana es otra muestra más de la tensión verbal que se vive en el Congreso, un hecho que ha llevado al diputado Pablo Cambronero, que abandonó Ciudadanos en el 2021 y que actualmente está adscrito al Grupo Mixto, a dirigir un escrito a la presidenta de la Cámara, Meritxell Batet, para que aclare la lista de «palabras prohibidas» que no se van a permitir en el Pleno.

Cambronero ha enviado esta propuesta tras la penúltima bronca ocurrida en el Pleno del Congreso cuando desde la Presidencia, entonces ocupada por el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, se echó de la tribuna a la diputada de Vox Patricia Rueda por negarse a retirar la expresión «filoetarra» que dedicó a Bildu, una medida que provocó que todos los diputados de su grupo abandonaran el hemiciclo en señal de protesta.

Lo cierto es que en el debate anterior, que estuvo presidiendo Meritxell Batet, la también diputada de Vox Cristina Esteban Calonge se refirió a la izquierda del hemiciclo como «comunistas, sediciosos, separatistas y herederos de ETA», sin que nadie le llamara la atención.

Y este mismo miércoles, en la sesión de control y también bajo Presidencia de Batet, Abascal ha abundando en esas críticas acusando al Gobierno de primar a «golpistas» y «filoterroristas». Desde la Presidencia tampoco se le dijo nada. En la Junta de Portavoces del martes, la presidenta ya había reprendido a los responsables de los grupos por la crispación en el hemiciclo.

En su escrito, el diputado Cambronero no considera ofensivo el término «filoetarra» dirigido a Bildu habida cuenta de que en su dirección hay condenados por sus vínculos con ETA, pero en todo caso quiere que la presidenta aclare cuáles son esas «palabras prohibidas» que pueden llevar a ser desalojado de la tribuna.

El presidente del Gobierno durante su intervención en la sesión de este miércoles de control al Ejecutivo

Sánchez alega que hacer a Campo magistrado del TC es «perfectamente constitucional»

Paula de las Heras / M. Saiz-Pardo

No formaba parte de las preguntas registradas por los grupos parlamentarios para la sesión de control al Gobierno de este miércoles porque no dio tiempo a su introducción, pero la decisión de Pedro Sánchez de designar a su exministro de Justicia Juan Carlos Campo y a la exdirectora general del Ministerio de Presidencia y actual vicepresidenta del Consejo de Garantías Estatutarias de Cataluña, Laura Díez, magistrados del Tribunal Constitucional se acabó colando en la intervención de la portavoz del PP, Cuca Gamarra. Y el jefe del Ejecutivo lo despachó con displicencia. «Efectivamente -dijo- el Gobierno ha procedido a nombrar dos magistrados que le corresponden en virtud del artículo 159 de la Constitución».

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