Unidas Podemos se une al PP y pide «una profunda investigación» sobre Melilla

M. Á. Alonso / C. Vallejo MADRID / COLPISA

ESPAÑA

Alberto Núñez Feijoo durante su visita a Chile.
Alberto Núñez Feijoo durante su visita a Chile. David MudarraPP | EFE

Feijoo insta a Sánchez a tomar una decisión si Marlaska no da explicaciones

09 nov 2022 . Actualizado a las 22:27 h.

La crisis política en que ha derivado la muerte de decenas de inmigrantes en el paso fronterizo entre Nador y Melilla repercute ya en la cohesión del Gobierno de Pedro Sánchez. Desde que se tuvo constancia del alcance de la tragedia del 24 de junio, Unidas Podemos ha mantenido una posición muy crítica con los hechos que se han ido conociendo y con la versión ofrecida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska. Los morados han reactivado junto a otros socios del presidente la exigencia de una comisión de investigación en el Congreso para esclarecer lo ocurrido. Y la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ya había manifestado lo mucho que le desagrada el drama humano vivido en la valla.

Pero hoy el contexto es otro, con Grande-Marlaska en serios aprietos ante las últimas revelaciones que certifican que la avalancha llegó a suelo español, las renovadas apelaciones de Díaz escenifican ya la brecha en el Consejo de Ministros en un asunto extraordinariamente delicado. Desde Logroño, la número tres del Gobierno y compañera de gabinete del magistrado vasco vino a estrechar el cerco en torno a él al urgir «una profunda investigación» para «conocer con exhaustividad» las circunstancias en que acabaron muertos inmigrantes que intentaban pasar ilegalmente a territorio español. «He sido clara desde el primer momento, con los derechos humanos no se juega, los derechos humanos no son relativizables», quiso remarcar Díaz, que no ha ido, con todo, más allá.

«Bien resuelta»

La palabra dimisión, esgrimida ya por la derecha, pero también por ERC contra el ministro, es aún tabú en las filas de Unidas Podemos, que incide en pedir la comisión de investigación y en que comparezca en el Congreso. El presidente del grupo parlamentario morado, Jaume Asens, dio por hecho que las nuevas imágenes contradicen la versión ministerial y presionó al PSOE para que permita la comisión en el Congreso. Asens advirtió de que la «opacidad no puede ser espacio de impunidad para encubrir posibles desmanes y vulneraciones de los derechos humanos», antes de ironizar con que el ministro debe ir «al oftalmólogo» dado que sostuvo que la de la valla fue una operación «bien resuelta».

Los interpelados guardaron ayer silencio. Solo se pronunció la ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero, quien llamó a esperar a las investigaciones judiciale en España y Marruecos y se revolvió contra la exigencia del PP para que su compañero de Gobierno deje el cargo o el presidente Sánchez lo destituya, echándole en cara su «cinismo» y reclamándole «prudencia». Cinismo que ha relacionado con la rebaja en la ayuda al desarrollo que aplican los populares cuando gobiernan, según afeó, pero, sobre todo, con otra tragedia migratoria: la de la playa ceutí del Tarajal del 2014, bajo el Ejecutivo de Mariano Rajoy, en la que 15 subsaharianos murieron en el agua tras recibir pelotazos de goma de agentes españoles.

Pero los conservadores hurgan en «las mentiras» de Grande-Marlaska y buscan su cabeza. De viaje en Chile, Alberto Núñez Feijoo corresponsabilizó a Sánchez del «engaño» en que se encela, a su juicio, su ministro. Y lo instó a «tomar una decisión» si el titular de Interior no da explicaciones. «Si el ministro persiste en la opacidad y ocultación de los hechos, y no quiere dar las explicaciones que merece la ciudadanía española, Pedro Sánchez tiene que tomar una decisión», indicó.

Entretanto, la Fiscalía solicitó ayer a Interior que envíe todas las imágenes del suceso. Desde el ministerio se asegura que ya fueron remitidas.