El Gobierno abre una investigación en el CNI por los espionajes y la Generalitat exige dimisiones

Cristan Reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

Toni Albir | EFE

Barcelona insiste en que este escándalo puede hacer caer al Ejecutivo de Sánchez. «No tenemos las respuestas que esperábamos», dijo la consejera de Presidencia de la Generalitat, claramente insatisfecha después de la reunión

04 may 2022 . Actualizado a las 12:51 h.

El Gobierno se juega buena parte de la legislatura en la crisis política que ha estallado a raíz de la revelación del espionaje a los independentistas. Y aunque asegura que no tiene «nada que ocultar» y su conciencia está «tranquila», se ha activado para intentar reconducir las relaciones con el Gobierno catalán. La Moncloa movió este domingo ficha: el ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, se trasladó al Palau de la Generalitat, en Barcelona, para reunirse con la consejera catalana de Presidencia, Laura Vilagrà, se comprometió a «esclarecer los hechos» y anunció un paquete de medidas concretas, que ponen el foco en el CNI y abonan la sospecha de que la inteligencia española tuvo algo que ver en el presunto espionaje a 65 dirigentes secesionistas entre el 2017 y el 2020.

El Gobierno impulsará un «control interno» en el CNI para analizar el presunto espionaje. No es la investigación que pide Aragonès bajo supervisión independiente, pero algo se aproxima. El objetivo es que el resultado de esa auditoría pase por la comisión de secretos oficiales del Congreso, que lleva meses sin reunirse por los vetos cruzados entre unos y otros grupos.

El ministro instó a los partidos de la Cámara a constituir de inmediato esta comisión en la que a su juicio deben estar «todas las fuerzas políticas, sin excepción», lo que significa que Vox y los independentistas tengan asiento. Este es el foro en el que el Gobierno propone que comparezca la directora del CNI, Paz Esteban, para dar información, documentación y presentar las conclusiones del control interno.