Casado huele la victoria en Castilla y León y se vuelca con un proceso que ve como otro peldaño a la Moncloa

Francisco Balado Fontenla
Fran Balado MADRID | LA VOZ

ESPAÑA

Pablo Casado y el presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco
Pablo Casado y el presidente del PP de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco Secundino Pérez | EUROPA PRESS

Sánchez mide sus apariciones, aunque participará en cinco actos en las dos semanas de campaña

22 ene 2022 . Actualizado a las 06:00 h.

A poco más de tres semanas para que se resuelvan las elecciones de Castilla y León convocadas para el próximo 13 de febrero, la implicación de los líderes nacionales en estos comicios autonómicos viene siendo dispar. El jefe de la oposición, Pablo Casado, ve en esta cita una suerte de parcial para las generales. En Génova dan por descontado el triunfo de Alfonso Fernández Mañueco, al que apuntan todas las encuestas. Y aunque la mayoría absoluta no la quieren dar por imposible, sí admiten que será muy complicada, por lo que el objetivo real es que su candidato obtenga más procuradores que el conjunto de las formaciones de izquierda, para garantizar así que la investidura no dependa de los votos de Vox.

El líder del PP pretende contextualizar el triunfo como un peldaño del cambio de ciclo político que, según él, se inició con las gallegas y concluirá con su con su llegada a la Moncloa. De este modo, Casado se viene implicando al máximo en la precampaña castellanoleonesa, y no lo ha hecho más porque un positivo en covid se lo impidió durante una semana.

Aunque esta apuesta parece sellada a caballo ganador, el líder del PP siempre se ha venido implicando en los procesos electorales, incluso cuando las previsiones son adversas, como las vascas o las catalanas. En estas no iba a ser menos, porque además cuenta con un gran arraigo en Ávila, donde visitó recientemente una explotación ganadera en las Navas del Marqués, y también en Palencia.