Aragonès promete potenciar las escuelas como «núcleo de la nación catalana»

R.C. BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

Aragonès habló desde uno de los primeros centros escolares en los que se aplicó la inmersión lingüística
Aragonès habló desde uno de los primeros centros escolares en los que se aplicó la inmersión lingüística Jordi BedmarGeneralitat

En su discurso navideño el presidente de la Generalitat ha defendido, días después de aprobar los Presupuestos con En Comú y sin la CUP, su estrategia de largo plazo hacia la independencia

26 dic 2021 . Actualizado a las 22:01 h.

El discurso navideño del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès, venía este año condicionado por dos cuestiones: la polémica generada en torno al fallo que obliga a que los colegios catalanes impartan al menos un 25% de su horas lectivas en castellano y el giro dado a la legislatura con la ruptura del bloque independentista en la aprobación de los Presupuestos, que el pasado jueves salieron adelante en el Parlament sin la CUP y gracias a En Comú. A ambas cuestiones se refirió, siquiera de forma indirecta, el dirigente republicano.

La escenografía escogida para la intervención, celebrada por primera vez en el día de San Esteban, festivo en Cataluña en lugar del 30 de diciembre como solía ser habitual, fue ya en sí misma una declaración de intenciones. Aragonès habló desde uno de los primeros centros escolares en los que se aplicó la inmersión lingüística a mediados de los años ochenta, el Rosselló Pòrcel, de Santa Coloma de Gramenet, para lanzar un mensaje en clave interna, a las propias formaciones independentistas, y externa.

Hace una semana, el jefe del Ejecutivo catalán anunció que se pondrían profesores de refuerzo a los grupos con alumnos que han conseguido sentencias firmes para poder estudiar en castellano, pero también prometió inspecciones para garantizar que se imparten todas las clases previstas en catalán. «Tenemos que potenciar la escuela, su modelo lingüístico, su capacidad de cohesión y de generar oportunidades porque, sin ninguna duda -alegó este domingo- es el núcleo de la nación catalana».