Los empresarios alertan de que el rumbo del Gobierno catalán lleva a la «decadencia» de Cataluña

Cristian Reino BARCELONA / COLPISA

ESPAÑA

Javier Faus, persidente del Círculo de Economía, en una imagen de archivo
Javier Faus, persidente del Círculo de Economía, en una imagen de archivo David Zorrakino | EUROPA PRESS

El Círculo de Economía muestra su decepción con Aragonès y con Colau y teme la «irrelevancia» económica de la comunidad

14 oct 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace cuatro meses, el mundo empresarial catalán dio la «bienvenida» al Gobierno  de Pere Aragonès, al que recibió con la «esperanza» de que pasara página a años de parálisis como consecuencias del procés. Sin embargo, los mismos empresarios que mimaron al presidente de la Generalitat en sus inicios, por su perfil más pragmático, le dieron este miércoles un toque muy serio de atención, en plena negociación de los Presupuestos del Estado y de Cataluña y con el debate sobre la ampliación del aeropuerto de El Prat encallado. El sector empresarial, a través del Círculo de Economía, advirtió de que si el Gobierno catalán y el Ayuntamiento de Barcelona no dan un «cambio de rumbo», empujan a Cataluña y a su capital hacia la «decadencia» y la «irrelevancia económica».

Al mundo económico no solo le preocupa que el proyecto de ampliación del aeropuerto, que suponía una inversión de 1.700 millones, esté guardado en un cajón por culpa de las peleas entre ERC y Junts en el seno del Ejecutivo catalán. También que este se cierre en banda y haya hecho oídos sordos a negociar las cuentas catalanas con los socialistas, que se ofrecen como socios. Aragonès y su consejero de Economía, Jaume Giró, insisten en pactar los Presupuestos con la CUP, lo que incomoda al mundo de los negocios, que ve que algunos de los grandes proyectos previstos para Cataluña, como la reconversión intercontinental de El Prat o los Juegos Olímpicos de invierno de Barcelona y los Pirineos del 2030 pueden echarse a perder por razones ideológicas.

Hace meses que existe un debate en la política catalana sobre si el procés ha tenido efectos sobre la economía catalana. El Gobierno autonómico niega la decadencia, pero ahora sí admite el perjuicio que supone que miles de empresas trasladaran sus sedes sociales fuera de Cataluña tras la declaración unilateral de independencia del 2017. A día de hoy, no existe un plan para incentivar su regreso.