El cono volcánico se abre y suelta más lava, pero la situación vecinal en La Palma sigue estable

Santiago Garrido Rial
Santiago Garrido LA PALMA | ENVIADO ESPECIAL

ESPAÑA

Kike Rincón | Europa Press

La densa ceniza inunda parte del centro de la isla y marca la vida de miles de personas

26 sep 2021 . Actualizado a las 10:20 h.

En La Palma, casi todos los días son miércoles de ceniza, ese día del carnaval que abre seis semanas de penitencia. El tiempo de penar no está aún claro, pero lo de la ceniza vale para cualquier jornada de la semana y ayer parece que le tocó el día grande: en la zona de El Paso y alrededores, a primera hora de la mañana la carretera que lleva (por ejemplo) a la capital Santa Cruz era una enorme hilera de fina arena negra que dificultaba la conducción y la visión, y por supuesto la respiración si uno cometía la irresponsabilidad de palpar el ambiente. En algunas zonas, una máquina barría la calzada, y por todas, los vecinos salían para barrer de manera más tradicional.

Es posible que esa lluvia de ceniza estuviese provocada por la ruptura del cono del volcán, enorme y joven, de apenas siete días, colapsando por su propio peso. Dejó más hueco, la lava salía con más rapidez y facilidad y, sobre la anterior, ponía camino al mar. Desde algunas partes de la isla, incluso parecía que las bocas eran dos, pero no.

El ruido era intensísimo ya desde la madrugada, despertando a vecinos de Tazacorte a las 5 de la mañana, que está a más de 10 kilómetros en línea recta. Lo que sí se veía era más humo y más lava. Ya se preveía por lo visto por la noche y de madrugada, un río de lava intenso y constante para el que ya casi no quedan adjetivos tras los empleados desde el domingo por la tarde.