La lava del volcán de La Palma avanza lenta, pero sigue con voracidad desbordada

Mercedes Lodeiro REDACCIÓN / LA VOZ

ESPAÑA

BORJA SUAREZ

La tragedia desata una crisis habitacional por falta de viviendas para los evacuados

23 sep 2021 . Actualizado a las 17:40 h.

La lava del volcán de Cumbre Vieja siguió ayer por cuarto día arrasando La Palma, ahora recreándose en la devastación de forma lenta, a 4 metros por hora, por lo que desde el martes solo avanzó 15 metros. Aun así, demasiados para la destrucción que deja a su paso, sobre todo en la localidad de Todoque, en el municipio de Los Llanos de Aridane, el más perjudicado junto al de El Paso. De momento, sepultó 320 casas y arrasó 154 hectáreas con un frente de 600 metros. 

Esta manifestación caprichosa de la naturaleza pasó a un estado «bastante explosivo» aunque de «mini estabilidad», con lo que junto a la ralentización de las coladas, los expertos rehuyen ya hacer predicciones, no solo de cuándo la lava llegará al mar, sino de si lo hará. Y si formará una nube de gas. De momento, el monstruo, que está a unos 2,5 kilómetros del océano, ya ha provocado una lluvia de cenizas y grava volcánicas, por lo que las autoridades han advertido a la población de que eviten que entren en contacto con alimentos o depósitos de agua, que se cubran nariz y boca para evitar inhalar partículas y se cubran los ojos en la medida de lo posible.

El director técnico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende, comentó que el volcán mantiene nueve bocas, cuatro de ellas activas, y una sola fisura. Además, la presión del magma ha elevado el terreno hasta 28 centrímetros en la zona, lo que indica que el magma que intenta salir sigue bullendo. Los bomberos intentan infructuosamente combatir con maquinaria pesada y elevadas cantidades de agua las lenguas de lava y desviarlas de las casas. Pero «es imparable».