La Diada pierde fuerza tractora entre el independentismo catalán

Cristian Reino BARCELONA /COLPISA

ESPAÑA

Imagen de la multitudinaria Diada del 2012
Imagen de la multitudinaria Diada del 2012 Marta Perez

Los indultos, la mesa de diálogo, el cambio de Govern, la entente entre el PSOE y ERC, y la división en el campo secesionista han provocado un vuelco en el clima político de Cataluña

06 sep 2021 . Actualizado a las 12:50 h.

La Diada convertida en ariete político independentista, como principal herramienta del Govern para presionar al Gobierno central, ya ha pasado a mejor vida. Artur Mas y Carles Puigdemont emplearon la movilizaciones callejeras como punta de lanza de sus desafíos. Eran los tiempos en los que mandaba la «voluntad del pueblo», según decían, sin importar si chocaba con la legalidad.

El secesionismo reunirá el sábado a miles de personas en Barcelona a favor de la independencia. La del 11-S será de nuevo una manifestación multitudinaria. Aunque no tendrá nada que ver con las de la época del «procés». La pandemia tendrá parte de la culpa. Pero no toda. El clima político en Cataluña ha dado un vuelco respecto a la década anterior.

Los indultos, la mesa de diálogo, el cambio de Govern, la entente entre el PSOE y ERC y la división en el campo secesionista han provocado que se deje de apelar al manido otoño caliente y se hable ahora de que la cuerda se destensa.