El fuego arrasa 12.000 hectáreas en la Sierra de Gredos en el mayor incendio forestal del año

Redacción LA VOZ

ESPAÑA

Zona calcinada en la localidad abulense de Sotalvo, afectada por el incendio declarado en la localidad de Navalacruz
Zona calcinada en la localidad abulense de Sotalvo, afectada por el incendio declarado en la localidad de Navalacruz RAÚL SANCHIDRIÁN

Más de un millar de vecinos de tres municipios abulenses fueron desalojados y siguen sin poder volver a sus casas

16 ago 2021 . Actualizado a las 19:33 h.

La ola de calor que está asolando España, y que comienza a remitir, ha traído consigo los primeros grandes incendios forestales del año, fuegos voraces y descontrolados que en cuestión de horas son capaces de arrasar superficies arboladas superiores a 500 hectáreas. Es el caso del que asola desde el pasado sábado la Sierra de Gredos entre los municipios abulenses de Navalacruz y Cepeda de la Mora que ha quemado hasta el momento no menos de 12.000 hectáreas, según las estimaciones iniciales de la Junta de Castilla y León.

Este incendio se declaró a las 10.44 de la mañana del pasado sábado, a la altura del kilómetro 38 de la N-502 (Ávila-Córdoba), donde comenzó a arder un coche. Desde ese punto las llamas se extendieron hacia el monte cercano. El fuego se propagó rápidamente a causa de las altísimas temperaturas, un viento calmante y la práctica ausencia de humedad. Más de un millar de personas pertenecientes a ocho núcleos de población repartidos por tres municipios tuvieron que ser desalojados.

Este lunes la situación mejoró, aunque el peligro sigue existiendo por lo que la Junta no iba a permitir la vuelta a casa de los vecinos hasta que no exista la total seguridad de que la población de esas localidades no corren peligro.

En la extinción de este fuego trabajaban personal y medios aéreos y terrestres de Castilla y León, el Gobierno central y las comunidades autónomas próximas de Madrid, Castilla-La Mancha y Extremadura, así como 191 militares de la UME. También se ha desplazado un operativo desde Galicia.

El otro gran incendio del fin de semana fue el de Azuébar, en Castellón, que finalmente pudo ser controlado tras afectar a 420 hectáreas, 220 de las cuales pertenecen al parque natural de la Sierra de Espadán. Otros fuegos forestales, de menor entidad, también fueron extinguidos en la localidad madrileña de Batres, tras afectar a 191 hectáreas, y en la cordobesa de Villaharta, donde ardieron 113 hectáreas.

Los fuegos también están afectado de manera especial a Cataluña. La Generalitat informó este lunes de que los bomberos han trabajado en 41 incendios forestales desde el inicio de la ola de calor el pasado miércoles, así como en 112 fuegos de vegetación, 39 agrícolas y 32 de matorrales y vegetación urbana. Los bomberos aún remojan la superficie afectada por el fuegos de Santa Coloma de Queralt (Tarragona), que comenzó el 24 de julio y quemó unas 1.700 hectáreas, para evitar rebrotes.

Alerta en el sur y Canarias

La Dirección General de Protección Civil y Emergencias mantiene la alerta por altas temperaturas en la mitad sur de la Península y en Canarias así como el riesgo extremo de incendios forestales en prácticamente todo el país, por lo que insiste en la necesidad de extremar las precauciones para evitar su aparición. Recuerda que está prohibido encender fuegos u hogueras en el monte y en los terrenos próximos, y que solo se debe aparcar en zonas autorizadas, puesto que cuentan con medidas de protección frente a un posible fuego y es más fácil la evacuación.

Operarios gallegos en el incendio de Gredos

«Para nós é un orgullo estar aquí», dice el jefe de la brigada enviada desde Galicia que trabaja en la extinción del fuego en la Sierra de Gredos

M.Varela

Ángel Rodríguez acaba de meterse en el coche para poder hablar por teléfono tras un día entero combatiendo el fuego. A la sombra, el termómetro marca 31 grados. «É un calor seco, pegañento, non é como o que temos en Galicia», apunta el jefe de brigada, que llegó a las cinco de la mañana de ayer a la Sierra de Gredos en un convoy enviado por la Consellería de Medio Rural con otras 26 personas y dos motobombas, además de un camión cisterna. Allí se encontraron con un fuego con varios frentes activos, «sen cabeza delimitada e varios focos distintos no monte». Una situación extremadamente «perigosa» que se complicó al mediodía, cuando el viento favoreció el avance de unas llamas que consumieron más de 12.000 hectáreas y obligaron a evacuar varias localidades. «Nun lume poden falecer moitas persoas, tanto civís como do dispositivo. É o noso traballo e hai que contar con iso», advierte.

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