Las propuestas de Escrivá y Garzón, las más censuradas en el propio Gobierno

Miguel Angel Alfonso COLPISA | MADRID

ESPAÑA

Alberto Garzón y José Luis Escrivá, junto a las ministras Isabel Rodríguez y Diana Morant.
Alberto Garzón y José Luis Escrivá, junto a las ministras Isabel Rodríguez y Diana Morant. Emilio Naranjo | Efe

Ambos ministros han sufrido la desautorización de varios compañeros en asuntos polémicos como las pensiones, la fiscalidad autonómica o el consumo de carne

10 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

«No está en la agenda del Gobierno ni lo va a estar». La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se mostró categórica el viernes pasado al desautorizar la propuesta planteada un día antes por el titular de Seguridad Social, José Luis Escrivá, sobre subir los impuestos a la Comunidad de Madrid para compensar el llamado efecto capitalidad. Una censura que, en su caso, casi se ha convertido en una tradición en esta legislatura cuando afectan a asuntos polémicos como las pensiones, la cuota de autónomos o la reforma laboral.

Ya ocurrió hace poco menos de un mes, cuando el ministro de Seguridad Social propuso, en una entrevista televisiva, que la generación del 'baby boom' (los nacidos entre 1958 y 1977) asumiera «algo del esfuerzo» para moderar el gasto en pensiones para el Estado. Más tarde intentó matizar esas palabras al indicar que «no verán mermada su pensión» y que «podrán elegir entre un ajuste pequeño en su pensión o alternativamente podrían trabajar algo más».

Pero al día siguiente, después de que el malestar generado por el anuncio pusiera en guardia al resto de sus compañeros en el Consejo de Ministros, especialmente a los de Unidas Podemos, negó la mayor y zanjó el asunto con una frase lapidaria: «No tuve mi mejor día. Se me entendió mal. Eran unas reflexiones en voz alta», insistió después de que sindicatos y empresarios también se desmarcaran de su llamativa propuesta y quiso dejar claro que el factor de equidad intergeneracional era un mecanismo que no formaba parte del pacto y que su diseño ni siquiera había sido abordado en la mesa de diálogo social.