El reparto de cuotas en Unidas Podemos frena la renovación en sus ministerios

Miguel Ángel Alfonso MADRID / COLPISA

ESPAÑA

La ministra de Igualdad, Irene Montero; la vicepresidenta segunda del Gobierno y titular de Trabajo, Yolanda Díaz; y la responsable de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, el pasado día 20 a la llegada a una reunión del grupo parlamentario confederal Unidas Podemos
La ministra de Igualdad, Irene Montero; la vicepresidenta segunda del Gobierno y titular de Trabajo, Yolanda Díaz; y la responsable de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, el pasado día 20 a la llegada a una reunión del grupo parlamentario confederal Unidas Podemos Eduardo Parra | Europa Press

Admiten el desgaste de Garzón y Castells, pero ven poco margen para cambios

26 jul 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

El Gobierno de coalición encara la segunda parte de la legislatura con la vista puesta en superar la pandemia y empezar a desarrollar su programa, al calor de la llegada de los fondos europeos de recuperación. En Unidas Podemos se mantuvieron ajenos a la remodelación llevada a cabo en ocho ministerios por Pedro Sánchez. Una maniobra que en el partido morado interpretan como parte de la estrategia socialista para rearmarse de cara a las siguientes elecciones y que la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, tampoco descarta para los suyos. La disyuntiva ha abocado a ambos socios a mirarse de reojo e intentar marcar sello propio. En el 2023, si no se adelantan las generales, volverán a ser rivales en las urnas.

En Podemos reconocen que a Díaz y a la ministra de Derechos Sociales y actual secretaria general del partido, Ione Belarra, solo les frena el delicado reparto de cuotas que mantienen con sus confluencias para llevar a cabo esa remodelación ministerial. De sus cinco carteras, Consumo corresponde al coordinador de Izquierda Unida, Alberto Garzón; Universidades, a Manuel Castells, que representa la porción de En Comú Podem. Por parte de la formación que fundó Pablo Iglesias están la propia Belarra e Irene Montero (Igualdad); y Díaz (Trabajo), que aunque no tiene carné del partido -es militante del PCE- ejerce como interlocutora dentro del Gobierno.

Mientras que en público varios dirigentes como el portavoz parlamentario, Pablo Echenique, y Garzón descartan cualquier cambio y recuerdan la marcha de Pablo Iglesias del Ejecutivo como su «gran remodelación», lo cierto es que Díaz, según insinuó hace semanas y confirman fuentes cercanas a ella, sí se ha planteado llevarlos a cabo. En concreto, en Consumo y Universidades, carteras en las que los morados admiten desgaste. El escollo pasa por mantener unida la red de alianzas en Unidas Podemos, que podría verse comprometida si estos cambios son interpretados desde Izquierda Unida o los comunes como un ataque.