La difícil aritmética parlamentaria del Gobierno de coalición

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, mira a Gabriel Rufián (ERC) en el Congreso
El presidente en funciones, Pedro Sánchez, mira a Gabriel Rufián (ERC) en el Congreso Eduardo Parra | Europa Press

Sánchez vende en Estados Unidos la estabilidad de su Ejecutivo y la fortaleza del pacto con sus socios, pero en el Parlamento salva las votaciones «in extremis» y con críticas de sus aliados

23 jul 2021 . Actualizado a las 09:52 h.

El presiente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, vendía ayer en Estados Unidos la solidez del acuerdo con sus socios de Gobierno como garantía de estabilidad política en España. Los números, y sobre todo las últimas votaciones en el Congreso, indican sin embargo lo contrario. El Ejecutivo ha sacado adelante in extremis y por muy escaso margen sus últimos decretos, entre protestas de sus socios. Hasta el último momento, el Gobierno rozó el desastre en el pleno del pasado miércoles y tuvo que sudar, alternando apoyos en cada votación para no quedar en minoría. Con la negociación de los Presupuestos del 2022 a punto de comenzar, lejos de consolidarse, el llamado bloque de investidura aparece más frágil que nunca. Los socios del Gobierno, muy molestos, le reprochan que actúe como si dispusiera de mayoría absoluta

Decreto sobre interinos

Al borde del desastre. El decreto para reducir la temporalidad en el sector público, impulsado por el exministro de Política Territorial Miquel Iceta antes de ser cesado en el cargo para pasar a Cultura, solo salió adelante gracias a un acuerdo en el límite de tiempo con ERC, que se negaba a apoyarlo. Finalmente, el Gobierno cedió a la exigencia de los independentistas catalanes de que los interinos que lleven más de 10 años ocupando una plaza la obtengan sin necesidad de aprobar una oposición. Y, aún así, solo salió adelante por un voto de diferencia (170-169) en una rocambolesca votación que tuvo que repetirse tras un empate a 170. EH Bildu y el PDeCAT, socios habituales del Gobierno, votaron en contra. Otros dos socios habituales, PNV y Más País, se abstuvieron. La diputada de Podemos, Rosa Medel, que en la primera votación lo hizo en contra, rompiendo la disciplina de voto de su grupo por considerar insuficiente el decreto, no votó en la segunda y salvó así al Ejecutivo de la que habría sido su segunda derrota parlamentaria en dos años. La única hasta ahora ha sido la del polémico decreto de los remanentes de los Ayuntamientos.

Retirada de mascarillas

Solo 180 y con quejas. Ni siquiera para aprobar una medida tan popular como la retirada la obligatoriedad de la mascarilla en espacios abiertos lo tuvo fácil el Gobierno. Solo logró 180 votos a favor, de nuevo con la abstención de sus socios del PNV, que tacharon de «irresponsable» al Gobierno, y también de ERC. Aquí votaron a favor PSOE, Unidas Podemos, JxCAT, Ciudadanos y Bildu. Hubo un total de 90 votos en contra y 78 abstenciones. Otro aviso para el Gobierno. La pretensión del Ejecutivo de tramitar este decreto como proyecto de ley por la vía de urgencia fue rechazada además por 194 votos en contra y 145 a favor.

Rebaja del IVA de la luz

Amplia mayoría, pero críticas. Más amplio fue el margen en el decreto que rebajaba el IVA de la luz del 21 % al 10 %, que obtuvo 193 votos a favor y solo 3 votos en contra, pero con 152 abstenciones. El PNV votó esta vez a favor, pero tachó de «parche» la medida. En el debate del decreto, con el precio de la electricidad en cifras de récord. EH Bildu y el resto de socios habituales del Gobierno no ahorraron críticas e instaron a la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, a actuar con más diligencia.