Sánchez da por hechos los indultos y pide «magnanimidad y comprensión»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID / LA VOZ

ESPAÑA

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se entrevistó este miércoles en Buenos Aires con el presidente argentino Alberto Fernández, al que garantizó el «apoyo absoluto y total» en las negociaciones que lleva a cabo con el Fondo Monetario Internacional y el Club de París.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se entrevistó este miércoles en Buenos Aires con el presidente argentino Alberto Fernández, al que garantizó el «apoyo absoluto y total» en las negociaciones que lleva a cabo con el Fondo Monetario Internacional y el Club de París. ESTEBAN COLLAZO

El presidente del Gobierno no descarta que Junqueras se siente en la mesa de negociación y tampoco una remodelación de su Gabinete

10 jun 2021 . Actualizado a las 11:28 h.

«Magnanimidad y comprensión». El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dado este miércoles un nuevo paso en la justificación de los indultos a los presos del procés al reclamar el apoyo de toda la sociedad a una medida que prácticamente ha dado por hecha. Sánchez respaldó la carta del líder de ERC, Oriol Junqueras, afirmando que «cualquier paso en favor de la distensión es bienvenido» por parte del Gobierno. Adelantándose a las previsibles críticas, dijo comprender «que pueda haber ciudadanos que tengan reparos sobre esta decisión que puede tomar el Gobierno, pensado en los hechos del 2017», entre los que citó las leyes de desconexión, el referendo y «la declaración de independencia luego suspendida». Pero pidió a quienes así piensan que tengan «confianza» porque hay que hacer «una apuesta por la convivencia y la reparación de los errores del 2017» que, según dijo, él ha «heredado» del anterior Gobierno.

En rueda de prensa en Buenos Aires junto al presidente argentino, Alberto Fernández, Sánchez eludió descartar la presencia de Junqueras en la mesa de negociación con el Gobierno. «No me gusta vetar a nadie», dijo, añadiendo que «no empezamos bien si la respuesta es que esta persona tiene que estar o no». «Tenemos que trascender estos debates», explicó, aunque precisó que se trata de una mesa entre Gobiernos. Insistió en que la «voluntad» del Ejecutivo es «abrir un nuevo período en Cataluña» fundamentado en «el diálogo, la negociación y el acuerdo», pero «respetando los márgenes de la Constitución y la seguridad jurídica». Pidió por ello «comprensión y magnanimidad al conjunto de la sociedad porque el desafío que tenemos por delante merece la pena».

Sánchez se refirió también a la «supuesta remodelación del Gobierno» y sin descartarla, insistió en que el Ejecutivo está centrado en los objetivos de la vacunación y la recuperación económica . «Y lo demás no es prioritario», concluyó.

A la espera de la inminente reunión en la Moncloa con el presidente catalán, Pere Aragonès, el Ejecutivo se mantiene firme en su decisión de dar credibilidad a la aparente renuncia a la unilateralidad de Oriol Junqueras y cuestionar a los que lo atacan, tanto desde la oposición como desde las filas independentistas. Moncloa sabe que el acuerdo con JxCat, el partido de Carles Puigdemont, es ahora mismo casi imposible. Y centra sus esfuerzos en defender a ERC.

La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, atribuyó la airada respuesta del los líderes de JxCat a la misiva de Junqueras a la necesidad de una parte del secesionismo catalán de «mantener el conflicto» y «la confrontación», en el que «se sienten cómodos». Cargó directamente contra el secretario general de JxCat, Jordi Sànchez, que rebatió las tesis de Junqueras, y aseguró que la situación del expresidente catalán Carles Puigdemont, huido de la Justicia, «les hace estar en una interinidad permanente que tratan de trasladar a la sociedad». Frente a esa postura inamovible, reivindicó que hay otro independentismo, como el de ERC, que ha comprobado que «el camino del pasado no llevó a ninguna parte» porque era «un callejón sin salida».

El PP eleva la presión y acusa al Gobierno de buscar un referendo pactado en Cataluña

A tres días de la manifestación contra lo indultos a los presos del procés convocada en la plaza de Colón de Madrid, la oposición eleva el tiro contra el Gobierno para cargarse de argumentos. Aunque quedó devaluada por la ausencia Pedro Sánchez, la sesión de control se convirtió en un acoso al Ejecutivo desde todos los frentes, Y si desde el Gobierno se insiste en que la carta del líder de ERC, Oriol Junqueras, en la que supuestamente renuncia a la vía unilateral a la independencia, deja sin razones a quienes se oponen al perdón, el PP, Vox y Ciudadanos redoblan la acusación afirmando que no se trata ya de que se vayan a conceder los indultos, sino de que lo que Sánchez y Junqueras pretenden es pactar la convocatoria de un referendo en Cataluña.

«Pidan firmas en Cataluña»

La portavoz del PP, Cuca Gamarra, aseguró que el Gobierno está dispuesto a que en Cataluña se celebre «un referendo pactado al margen de la Constitución», tal y como exige el líder de ERC, Oriol Junqueras, en la misiva en la que expone su hoja de ruta para conseguir la independencia. Los populares dan por hecho también que el propio Junqueras es el «interlocutor» de Sánchez y se sentará en la mesa de negociación con el Gobierno. Algo que han reclamado desde ERC, pero que ni el Ejecutivo ni los republicanos han confirmado por ahora.

Las acusaciones de Gamarra provocaron una dura réplica de la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, que aseguró que lo que busca el Gobierno es resolver «de manera constitucional y digna» un «desastre» en Cataluña que heredó precisamente del Gobierno de Rajoy. Calvo retó al PP a «ser valiente» pidiendo firmas contra el indulto en Cataluña. Y también a que les digan a los catalanes «qué salida» ofrecen al conflicto.