El PP tacha de «burla» que el Gobierno plantee unos indultos «reversibles» a los presos del «procés»

Gonzalo Bareño Canosa
Gonzalo Bareño MADRID | LA VOZ

ESPAÑA

El alcalde de Madrid y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida, posa en el monumento al encierro, este domingo, en Pamplona
El alcalde de Madrid y portavoz nacional del PP, José Luis Martínez-Almeida, posa en el monumento al encierro, este domingo, en Pamplona VILLAR LÓPEZ

El Ejecutivo dice que asumirá «el coste» de la medida de gracia, pero pide «liderazgo» al presidente de la Generalitat, Pere Aragonès

30 may 2021 . Actualizado a las 20:22 h.

El PP eleva la presión sobre el Gobierno ante la inminencia de los indultos a los presos del procés, que diferentes miembros del Ejecutivo, incluido el presidente, Pedro Sánchez, han dado ya por hechos apelando a la necesidad de «concordia», de «pasar página» y de evitar la «venganza» y la «revancha».

Consciente del alto coste político que tendrán, el Ejecutivo se plantea conceder unos indultos limitados y condicionados a que los beneficiados por la medida de gracia no vuelvan a delinquir. Pero el PP considera que esa fórmula constituye una «tomadura de pelo» y una «burla», porque el efecto práctico de un indulto «reversible» es nulo, dado que, según afirmó el portavoz nacional de los populares, José Luis Martínez-Almeida, si vuelven a delinquir «tendrán que regresar a la cárcel, pero no porque se les quite un indulto, sino porque han cometido un delito».

El diario El País publicó este domingo que la intención del Gobierno es aprobar esos indultos «reversibles» antes de agosto. Y la fórmula elegida sería la de perdonar individualmente los años de prisión suficientes para salir de prisión y manteniendo la inhabilitación. Pero se añadirá una disposición para advertir de que si los presos reinciden, en un período que podría ser de tres años, el indulto quedaría anulado. Con esa fórmula, el Ejecutivo trataría de soslayar el duro informe del Tribunal Supremo, que consideró «inaceptable» el indulto al no haber ni «el más débil indicio de arrepentimiento» y sí reiterados anuncios por parte de algunos condenados diciendo que lo «volverán a hacer».