Beriain se negó a huir y salvarse en Burkina Faso porque su compañero Fraile estaba malherido

ESPAÑA

David Beriain, en las instalaciones centrales de La Voz, en el 2019
David Beriain, en las instalaciones centrales de La Voz, en el 2019 VÍTOR MEJUTO

El excorresponsal de guerra de La Voz pudo haber salvado su vida y escapar del sangriento ataque yihadista, pero decidió quedarse y no abandonar a su compañero herido grave en el tiroteo, según desvelan en un informe los investigadores

26 may 2021 . Actualizado a las 17:57 h.

Juntos hasta el final, pase lo que pase. Eso es lo que se desprende de la investigación sobre el asesinato en Burkina Faso de los periodistas españoles David Beriain y Roberto Fraile junto al irlandés Rory Young, que fueron tiroteados hace un mes por un grupo de yihadistas mientras realizaban un documental sobre la lucha contra la caza furtiva en el citado país africano.

Un informe al que ha tenido acceso el diario El País revela que el excorresponsal de guerra de La Voz pudo haber salvado su vida y escapar del sangriento ataque yihadista en el que murió el pasado 26 de abril. El periodista navarro, junto al ambientalista irlandés Rory Young, decidió permanecer al lado de su compañero Roberto Fraile, que quedó gravemente herido por los disparos y apenas podía moverse. Los tres fueron ejecutados poco después, según relataron varios testigos. 

Según esta versión de los hechos, los periodistas españoles formaban parte de una caravana «fuertemente armada, con unos 30 agentes, dos camionetas pick-up y una docena de motocicletas» organizada por la ONG Chengeta Wildlife. Pese a las fuertes medidas de seguridad, el grupo en el que viajaban los periodistas Beriain y Fraile se vio desbordado a primera hora de la mañana «por la potencia de fuego y la superioridad numérica de los yihadistas».

El citado informe recoge el testimonio de un soldado burkinés a la corresponsal del diario regional galo Ouest-France en el que detalla que sobre las nueve de la mañana se toparon con un campamento en el que ondeaba una bandera negra característica de Al Qaida y se inició un violento combate que se prolongó durante más de tres horas.

REPORTEROS SIN FRONTERAS | Europa Press

Otros testigos, como un ciudadano suizo de la ONG de Rory Young que logró escapar del tiroteo, relataron que inicialmente «la patrulla consiguió repeler el embate de los yihadistas, pero que estos les atacaron por tres flancos con armas pesadas, como ametralladoras PKMS de origen soviético; y los burkineses tuvieron que retirarse cuando empezó a escasear la munición».

El citado informe de los investigadores revela que «los militares instaron a Beriain y Young a huir dejando atrás a su compañero, pero no quisieron hacerlo y se quedaron junto a él». Esta es una versión diferente de la ofrecida por el burkinés al que entrevistó la corresponsal francesa, según el cual a los tres occidentales se les perdió la pista tras internarse en un bosque. El Ejército burkinés, con ayuda de helicópteros, encontró a la mañana siguiente los cadáveres de Beriain, Fraile y Young con claros signos de haber sido ejecutados.

La investigación concluye que el ataque fue obra del Grupo de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM), una federación de grupos yihadistas liderada por el terrorista Iyad Ag Ghali y vinculada a Al Qaeda, que opera en Mali y la vecina Burkina Faso.

La madre y el hermano de David Beriain, el miércoles en el acto en honor del periodista en Artajona

Beriain y Fraile soportaron tres horas de tiroteo antes de ser asesinados

Doménico Chiappe

Los disparos partieron por la mitad al «convoy mixto» de dos camionetas pick up, de las que llevan la parte trasera descubierta, y una docena de motos. Atrás quedó el segundo vehículo, en el que viajaban los dos periodistas españoles, David Beriain y Roberto Fraile, junto a dos cooperantes de Chengeta Wildlife Foundation, Rory Young y Greg, cuyo apellido no ha trascendido. Frente a ellos, el fuego de las ametralladoras PKM, que descargan unas 650 balas por minuto. Eran las nueve de la noche. La «patrulla conjunta contra la caza furtiva» se había internado en el bosque del este de Burkina Faso. Los «occidentales», como denominan en África a los europeos (además de los dos españoles, las nacionalidades eran irlandesa y suiza) corrieron hacia los bosques a refugiarse. Al menos los españoles van desarmados, y solo pueden cubrirse ante el ataque. «David era totalmente antiarmas», describe Jorge Benezra, uno de sus productores en zonas de conflicto.

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